Política

Abuelas anunció la restitución de identidad de la nieta 117

Nació en cautiverio en marzo de 1978 tras el secuestro de sus padres en Mendoza. Una vieja denuncia anónima fue desandada por el equipo de búsqueda oficial.

Martes 01 de Septiembre de 2015

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, anunció ayer la identificación de la nieta número 117, hija de desaparecidos durante la última dictadura militar, y celebró que "el derecho a la identidad se recupera una vez más con la colaboración del Estado".

"Bienvenida, nieta número 117. Y por muchos nietos más", celebró la dirigente, en la sede del organismo, ubicada en el barrio porteño de Balvanera, tras contar cómo se logró la identificación de la nieta, hija de los desaparecidos Walter Hernán Domínguez y Gladys Castro.

"Hoy nos acompañan las dos abuelas, María Assof de Domínguez y Angelina Catterino, y el tío paterno Osiris Rodolfo Domínguez, que viajaron desde Guaymallén, Mendoza, para compartir la felicidad de este encuentro", subrayó Carlotto.

"El derecho a la identidad se recupera una vez más en este país con la colaboración del Estado empeñado en promover derechos y de gran parte de la sociedad que no quiere volver a sufrir los atropellos de dictaduras terroristas", dijo.

Agregó que "sólo resta que el abrazo esperado 37 años por las familias Domínguez y Castro se materialice en estos días", y le dio la "bienvenida a la verdad" a la nieta.

Durante la conferencia de prensa, de la que participaron el secretario general de la Presidencia, Eduardo Wado de Pedro, y el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda, Carlotto relató la desaparición del matrimonio Domínguez-Castro, que esperaba un bebé, en la ciudad mendocina de Godoy Cruz, en marzo de 1978, en plena dictadura.

Tanto Gladys, de 24 años y que estaba embarazada de seis meses cuando fue secuestrada junto a su pareja el 9 de diciembre de 1977, como Walter, de 22 años, militaban en el Partido Comunista Marxista Leninista. El comunicado detalló que "la joven estudió Diseño y él, Arquitectura", y que se casaron en noviembre de 1976.

El matrimonio fue secuestrado, según el expediente de Abuelas, en el domicilio donde ambos vivían en Godoy Cruz, y "nunca más se supo de ellos ni del hijo o hija que esperaban para marzo de 1978".

Las familias de Walter y la de Gladys recurrieron "al Arzobispado, a la Side y a la Brigada Aérea, y presentó hábeas corpus, y en ningún lugar recibieron respuesta", contó Carlotto.

Entonces, relató, las familias Domínguez y Castro se contactaron con Abuelas de Plaza de Mayo, radicaron la denuncia por la desaparición del matrimonio y "viajaron regularmente a Buenos Aires a aportar datos".

Vital colaboración del Estado. En relación al proceso que derivó en la restitución de la identidad, Estela reveló que en 1994 "el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos de Mendoza envió a Abuelas una denuncia anónima sobre una joven nacida en marzo de 1978 que apareció en el hogar de una pareja mayor, de un día para otro".

"La joven, a pesar de haber sido inscripta como hija propia, sabía que no era hija biológica de quienes la criaron, pero nunca pensó en acercarse a Abuelas", continuó.

No obstante, "la dificultad para reconstruir las huellas que el terrorismo de Estado borró impiadosamente, hizo que el hallazgo se demorara 21 años más, señaló Carlotto.

La información más completa fue derivada por Abuelas en 2009 a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), un equipo estatal de aproximación a posibles hijos de desaparecidos, "para que pudieran investigar, con el ímpetu impreso desde 2003 a resolver los crímenes cometidos por el terrorismo de Estado".

Agregó que "en febrero de este año llamaron a la mujer para contarle que la Conadi contaba con información que arrojaba posibilidades de que podría tratarse de hija de desaparecidos y la invitaron a realizarse el estudio de ADN".

La mujer "accedió inmediatamente a realizarse el estudio que se concretó el 16 de julio" y el "jueves último, 27 de agosto, el Banco Nacional de Datos Genéticos informó a la Conadi que la joven es hija de Walter y Gladys". Carlotto remarcó que "la nueva nieta que con beneplácito recibió la noticia".

La abuela María Assof de Domínguez es titular de Madres de Plaza de Mayo en Mendoza, que con sus 83 años, pero una energía envidiable, cada jueves continúa participando de las rondas de las Madres. Años atrás dijo: "Si encontrara a mi nieto, por lo menos tendría un pedacito de ellos (su hijo y su nuera). Le contaría cómo eran sus padres, que lo engendraron con mucho amor".

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