La historia cuenta un caso de inseguridad que no fue tal. Pocos día después del asesinato del arquitecto Joaquín Pérez, ocurrido en ocasión del robo de su auto la noche del martes 19 de octubre pasado en Arroyito Oeste , la noticia de otro intento de robo violento sacudió a la ciudad. Miguel Angel "Bocha" López, un veterano trabajador de la parrilla El Viejo Balcón, fue atacado a balazos la madrugada del domingo 24 de octubre cuando llegaba a su casa en su vehículo. Fueron 14 tiros que perforaron el auto y el mozo, de milagro, solo sufrió heridas en su brazo izquierdo. El caso fue expuesto por el entorno del gastronómico y de la seccional Rosario de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra) como una tentativa de robo. Pero no fue así. Este viernes los fiscales de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos Luis Schiappa Pietra y Matías Edery descartaron de plano la hipótesis de robo y enmarcaron el ataque en una interna sindical. Hubo más. Contaron que la víctima del ataque, quien se postulaba como delegado en la comisión interna de su lugar de trabajo, había contratado a un sicario para que atacara a sus patrones ya que apoyaban a la lista rival. Pero como el ataque no se concretó, no hay delito tipificado para acusarlo. Sin embargo, ahora las sospechas se inclinan hacia una venganza por lo que no pasó.
La información brindada este viernes a la mañana por María Sol Sala, la vocera de prensa de la Agencia de Investigación Crimininal (AIC), y sobre el mediodía por los fiscales Edery y Schiappa Pietra, bien podrían ser parte de un guión un serie policial de salidas disparatadas. Desde un primero momento el ataque sobre el mozo fue extraño. Catorce disparos en una encerrona a metros de la casa de la víctima, en Hilarión de la Quintana al 1700 del barrio Las Delicias, en una supuesta tentativa de robo en la que dos vehículos emboscaron a Bocha López pero cuyos ocupantes jamás le pidieron el auto o intentaron llevárselo. El relato de mínima parecía excesivo en violencia para un robo. La aparición en la investigación de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos del Ministerio Público de la Acusación puso la frutilla al postre.
"Estoy asustado y angustiado. Es muy difícil lo que pasé", contó el trabajador tras ser dado de alta tras la operación que le debieron realizar en su brazo izquierdo, afectado por las balas. Este relato sumado al contexto de conmoción social derivada del asesinato del arquitecto Pérez, al que mataron para robarle su Renault Clio 2006, llevó a esperar que la evolución de la investigación colocara blanco sobre negro. A partir del peritaje de varios celulares incautados, entre ellos el del mozo López, se realizaron una serie de allanamientos. Estos no terminaron en detenciones, pero fueron vitales a la hora de armar el rompecabezas que terminó en el ataque a balazos del 24 de marzo que tuvo como blanco al delegado gremial de la clásica parrilla rosarina. En estos allanamientos se hizo foco sobre el barra brava de Newell's Luciano V., quien salió de la cárcel sobre fines de 2020. Y que en mayo pasado sobrevivió a una descarga de plomo calibre 9 milímetros en el barrio Tablada. Pero como aún no hay un delito tipificado por eso no hubo detenciones.
Historia completa
La historia completa hasta el momento, según explicaron los investigadores, comenzó pocos días antes del 24 de octubre pasado en el contexto de elecciones de delegados de las comisiones internas de cada comercio gastronómico. Pero la calma que se observa en la mesa de los bares puede tener oscuros intereses por debajo. Según consignó el portal mundogremial.com, en una nota publicada el 18 de octubre pasado, las elecciones nacionales en el gremio que se llevarán adelante el próximo 2 de diciembre podrían ser tumultuosas en la seccional Rosario. ¿El motivo? Habrá lista opositora. En la nota se hace referencia a incidentes violentos que tuvieron como protagonistas a tres trabajadores que denunciaron haber sufrido aprietes y despidos por ser opositores, al menos eso es lo que ellos sintieron en su propio cuerpo.
Con ese mar de fondo, Bocha López y uno de sus compañeros se postularon como delegados en la parrilla El Viejo Balcón. Según explicaron los fiscales en el Centro de Justicia Penal la patronal apoyaba a la lista contraria. Las elecciones se llevaron adelante el jueves 28 de octubre. Pero en el medio pasaron cosas, como el ataque a López. “Desde un primer momento nos llamó la atención la violencia del hecho, que en principio fue dado como un caso de inseguridad. No le habían pedido el vehículo y tampoco se lo habían llevado. Entonces comenzamos a trabajar sobre varias líneas de investigación. Cuando pudimos acceder al celular de López llegamos a información que nos permitió abrir otras hipótesis”, explicó el fiscal Edery.
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“Una de las hipótesis fue la de una interna sindical a partir de la elección de una comisión interna de los trabajadores en el gremio y que López participaba en esa elección. Fue ahí que nos topamos con que López había contratado un sicario para atacar a alguno de los dueños de ese lugar”, indicó el fiscal. ¿El motivo? “Estos (por los dueños del Viejo Balcón, familiares directo del presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario) apoyaban a la lista contraria”, expresó Edery.
¿Cuál era el blanco que López apuntó al sicario? "Su empleadora", según explicó la vocera de la AIC, quien previamente fue enviada a dar el mensaje más importante para la gestión de Seguridad provincial: “El hecho de robo está descartado”. La novedad de que empleados de una parrilla pudieran contratar un sicario “para asustar” a su empleadora en el marco de una elección gremial sacudió no sólo a los investigadores sino a la sociedad toda. “El hecho de que se haya contratado a un sicario que no llevó adelante un ataque no es delito. Es un gris legislativo que nos preocupa y convocamos a cualquier legislador que se interese a tomar el tema porque no está tipificado como delito. Y eso en una ciudad como Rosario es un problema que merece ser tratado”, explicó Edery. "Sólo tenemos que hubo una reunión, en un bar, en la que se le pidió a un barra de Newell's que ejecutara un hecho. Pero como no lo ejecutó no es delito. No está tipificado y es una problemática que hay que atender", indicó el fiscal. El sicario contactado en Luciano V. de Tablada.
Otra de las preguntas que invade la investigación es quién baleó a López y quién mandó o pagó para ello. "En un contexto muy complejo tratamos de determinar quién lo atacó", dijo Schiappa Pietra. "Hay que esperar las pericias de los celulares secuestrados para poder avanzar en ese sentido", concluyó Edery.