Un llamado intimidante al 911 en el que se exigía la liberación de miembros de Los Monos bajo amenaza de atentar contra fiscales motivó el martes un refuerzo de las medidas de seguridad en torno al Centro de Justicia Penal (CJP) donde se realiza un juicio oral contra del clan Cantero acusados por 14 balaceras para amedrentar al Poder Judicial en 2018.
La amenaza motivó una investigación del fiscal Franco Carbone a partir de la cual fueron detenidas dos personas: una mujer identificada como AMM, titular de la línea desde la que se concretó la llamada, y su hijo de 19 años, Rodrigo M., sospechado de haberla realizado.
Según fuentes judiciales, ambos serán imputados en principio este jueves en horario a confirmar. Para entonces, indicaron los voceros consultados, se revelarán los detalles de la investigación que se reservan para el momento de la audiencia.
¿De parte de quién?
“Suelten a los Cantero, que vamos a matar a todos los fiscales. Suelten a Los Monos”, dijo un hombre que llamó al 911 la noche del lunes. La llamada causó cierta preocupación teniendo en cuenta que por estos días todavía se lleva adelante el juicio contra siete acusados de haber orquestado y ejecutado en 2018 una serie de 14 balaceras contra domicilios relacionados con funcionarios judiciales y policiales que participaron del proceso que, ese mismo año, terminó en condenas contra los miembros de la banda de barrio Las Flores. Y 36 horas antes de que empezara el juicio hubo otra balacera contra el CJP.
El principal acusado en este juicio oral es Ariel Máximo “Guille” Cantero, actualmente en huelga de hambre en protesta por las condiciones de alojamiento en la cárcel federal bonaerense de Marcos Paz. El mes pasado fiscales rosarinas allanaron su celda a raíz de la última balacera. En la requisa secuestraron un teléfono de línea fija que usaba Cantero. El aparato fue repuesto por el Servicio Penitenciario Federal y nuevamente secuestrado por orden judicial. Además Guille fue sancionado y las 18 horas diarias que tenía para moverse libremente por el pabellón se redujeron a cinco, mientras que el resto de la jornada la pasa encerrado en una celda de dos metros por dos.
En este marco, la llamada del lunes hizo acordar las declaraciones de Guille en la primera jornada de este juicio cuando le preguntaron a qué se dedicaba y respondió: “Contrato gente para tirarle tiros a los jueces judiciales”. Sin embargo, hasta ayer no habían trascendido elementos concretos que vincularan a Cantero con esta nueva amenaza.
Preocupaciones
El vocero de la Fiscalía Regional Rosario, Sebastián Carranza, confirmó que la llamada ingresó al 911 la noche del lunes. “En la comunicación se advertía que iban a atentar contra la vida de todos los fiscales, sin hacer referencia a uno en particular. Ante esa situación, se tomaron todas las medidas de importancia, porque se toma como algo muy grave”, dijo ayer a LT8.
En ese sentido se decidieron medidas para reforzar la seguridad en el CJP, donde se desarrollan las últimas jornadas de ese juicio oral, y también de los fiscales del caso: Matías Edery, Miguel Moreno, Gastón avila y Aníbal Vescovo.
En ese contexto, ayer a la mañana la Delegación Zona Sur del Colegio de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial de la Provincia de Santa Fe expresó su “solidaridad con los Fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA), en especial, con quienes están llevando adelante la imputación en un proceso de público conocimiento ante la grave amenaza del que fueran víctimas”.
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“La intimidación proferida constituye un hecho de suma gravedad institucional, en tanto pretende interferir y comprometer el normal funcionamiento de uno de los poderes del Estado y, en general, el correcto desenvolvimiento de las instituciones”, expresó el Colegio en un comunicado firmado por el presidente de la institución, el camarista Gustavo Salvador, y el secretario Ivan Kvasina, quienes hicieron “pública” su preocupación y exhortaron a “las autoridades competentes a extremar las medidas de seguridad a fin de seguir cumpliendo con sus obligaciones funcionales”.
Detenidos
Por la tarde se supo que la investigación que Carbone encomendó a personal de Inteligencia de la AIC había avanzado la noche del martes con allanamientos en una zona de precarias viviendas de barrio Tablada. En uno de los domicilios fue apresada una mujer a cuyo nombre está el celular desde donde se llamó al 911. Y ayer a la tarde fue apresado el sospechoso en Convención al 3700, en un procedimiento del que no se brindaron detalles.
En principio, el joven no estaría en el radar de ninguna de las investigaciones sobre criminalidad organizada de la ciudad. Pero los pormenores acerca de su detención y la investigación de la amenaza podrán conocerse a partir de la audiencia imputativa prevista para este jueves.