Un violento asalto ocurrido ayer en un establecimiento rural de Pueblo Esther tuvo un desenlace aún más sangriento. Es que uno de los ladrones fue asesinado de un escopetazo por un hijo de las víctimas del robo, un joven de 19 años que además hirió al otro delincuente, luego apresado. Entre las pertenencias de los maleantes se incautaron tres armas de fuego, una de ellas robada a las víctimas del atraco, así como unos diez mil pesos en efectivo, celulares y una chequera. Al cierre de esta edición, según fuentes policiales, uno de los asaltantes permanecía internado en calidad de detenido en el Hospital Provincial con pronóstico reservado pero estable.
Ayer alrededor de las 13 dos hombres armados a bordo de una moto irrumpieron en un criadero de cerdos ubicado en el kilómetro 3 de la ruta A-012, en un terreno lindero a la planta industrial de Jonhson Controls. Según distintos voceros policiales consultados, los maleantes le pegaron culatazos al dueño del establecimiento, un hombre de 55 años identificado como Nicanor P.
Según el portavoz consultado, los ladrones introdujeron a Nicanor, a su esposa y a una hija en una habitación donde el hombre siguió siendo golpeado en distintos lugares del cuerpo. Tras maniatar a sus víctimas, unos veinte minutos después los maleantes huyeron con una suma de dinero cercana a los 10 mil pesos en efectivo, una chequera, celulares y una escopeta calibre 12 milímetros.
Búsqueda. Según las versiones preliminares, Nicanor fue desatado por empleados de su establecimiento y salió en un vehículo a buscar a los delincuentes por la zona. Al parecer, en el trayecto se cruzó con policías a quienes les informó sobre lo que estaba pasando.
Para entonces su hijo Nicolás, de 19 años, ya se había enterado de lo ocurrido. El joven no estaba presente al momento del atraco, pero fue hasta la casa, tomó una escopeta calibre 16 y también salió a rastrear a los maleantes en una camioneta.
Al parecer el joven divisó a los ladrones que se desplazaban en la moto negra, una Honda Storm de 150 centímetros cúbicos, y se cruzó con ellos en uno de los bordes del barrio Country 16, un loteo relativamente nuevo ubicado al sur de la ruta A-012 casi en su intersección con la ruta 21 (ver aparte), ubicado a unos mil metros al sur del establecimiento rural asaltado.
Según uno de los voceros consultados, el muchacho intentó interceptar a los ocupantes de la moto pero éstos se bajaron, abandonaron el rodado y cubrieron su huida a los tiros. Ayer no se había determinado si los ladrones habían disparado con una escopeta o con los revólveres que luego les fueron incautados. Lo cierto es que el hijo del hombre asaltado, según contó, respondió la agresión a los tiros y los dos ladrones fueron alcanzados por perdigonadas.
Uno de ellos, que al cierre de esta edición no había sido identificado, cayó mortalmente herido en un terreno desocupado ubicado entre dos viviendas, frente a una zona de quintas. En tanto, el otro logró refugiarse en una casa en construcción pero fue rápidamente detenido por los policías de la subcomisaría 15ª de Pueblo Esther y del Comando Radioeléctrico de Arroyo Seco que a esa altura ya estaban patrullando el lugar.
Armas. Cuando la policía llegó al lugar donde se produjeron los disparos, uno de los ladrones ya estaba muerto. Al parecer, había sido alcanzado por una perdigonada a la altura del pecho. Junto a su cuerpo la policía incautó una escopeta calibre 12 que habría sido sustraída previamente en el atraco, así como alrededor de 4.000 pesos en efectivo y una chequera, entre otros elementos.
Minutos después, a una cuadra y media del lugar fue arrestado Roque V., de 33 años, que también presentaba heridas de arma de fuego en el tórax. Según fuentes policiales, al ser requisado se le incautaron dos revólveres calibre 32 y el resto del dinero denunciado como robado.
Asimismo, en poder de los ladrones se incautaron celulares y documentación robada en el atraco previo, así como un chaleco táctico de la policía con un par de esposas.
El ladrón herido fue trasladado en una ambulancia del Sies hasta el Hospital Provincial, donde al cierre de esta edición se mantenía estable con pronóstico reservado. En tanto, el joven asesinado, de unos 27 años, todavía no había sido identificado. No obstante, voceros policiales indicaron que ambos serían oriundos de Villa Gobernador Gálvez.
Por su parte, Nicanor P. fue asistido por heridas sufridas en el cuero cabelludo pero rápidamente le dieron el alta. En tanto, su hijo permanecía anoche detenido en la subcomisaría 15ª de Pueblo Esther a disposición de la Justicia.