Campana.-
Manuel Poggi, el prófugo ex director de desarrollo industrial del
municipio de General Rodríguez, que alquilaba un galpón a los mexicanos detenidos por
producción de drogas ilegales, se entregó esta mañana en el juzgado federal de
Zárate-Campana.
El ex funcionario comunal arribó a las 11.45 al juzgado federal de
Federico Faggionato Márquez, que investiga la supuesta red de narcotráfico que había montado
un laboratorio clandestino en una quinta de Ingeniero Maschwitz, presuntamente vinculada al
cartel mexicano de Sinaloa.
Poggi, que renunció el jueves pasado al cargo en la Municipalidad, se
entregó acompañado de su abogado defensor Raúl Fusto.
Ayer también renunció Armando Borches, quien era superior de Poggi, al
cargo de Secretario de Producción en la municipalidad conducida por el intendente
kirchnerista Marcelo Coronel.
A diferencia de lo que se ha venido informando hasta ahora, ayer el
abogado Fusco aseguró que dentro de los tambores secuestrados en el galpón que alquilaba su
cliente “no se encontró efedrina, sólo rastros de que había habido
efedrina”.
El dueño del depósito había informado a la prensa que él fue testigo del
momento en que se informaba que el test realizado por peritos en el contenido de los tanques
dio “positivo”, pues sería efedrina.
El monto mensual del alquiler del galpón, de grandes dimensiones y con
puertas de acceso por dos calles distintas, era de diez mil pesos.
En General Rodríguez aparecieron los cadáveres, acribillados a balazos, de
Sebastián Forza (34), Daniel Ferron (37) -ambos ligados a la venta de medicamentos- y Luciano
Bina (35).
Los cuerpos de los tres, maniatados y con varios disparos, aparecieron en
un zanjón el 13 de agosto pasado, seis días después de haber desaparecido cuando tenían
planeado mantener una reunión de negocios entre ellos.
El pasado 17 de julio, la Policía bonaerense desmanteló un laboratorio
clandestino de elaboración de metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz, donde se arrestó a un
argentino y nueve mexicanos.
Además del procedimiento en General Rodríguez, la detectives de la fuerza
de seguridad efectuaron tres allanamientos, dos en la provincia de Santa Fe, correspondientes
a las empresas Reagents e Ianus, y un tercero en Capital Federal de la
firma Ruperez.
En estos lugares, se incautó documentación consistente en facturas de
compra y venta de alcohol metílico (metanol), precursor químico utilizado en el laboratorio
clandestino de Ingeniero Maschwitz.
El dueño del galón alquilado por Poggio, Osvaldo Carrizo, contó al
periodismo que el ex funcionario municipal le alquiló el galpón en el mes de marzo, por 10
mil pesos mensuales, y dijo que pudo ver medio centenar de tambores, aunque creyó que se
trataba de aceite de oliva.
“El fue quien se hizo cargo del contrato, pero venían cuatro o cinco
mexicanos al galpón”, indicó.
Por su parte, la viuda de uno de los tres empresarios asesinados se
presentó esta mañana en el juzgado de Zárate-Campana en compañía del abogado Miguel Angel
Pierri, informaron fuentes judiciales.
Las familias de Ferrón y Bina quieren que el caso pase a la Justicia
federal, tras confirmarse que el único argentino detenido con nueve presuntos narcos
mexicanos mantuvo contacto con Sebastián Forza, el tercer fallecido.