El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, afirmó hoy que el ex futbolista Fernando Cáceres
“fue interceptado al voleo” en Tres de Febrero por delincuentes, tres de
los cuales “están identificados”, y señaló que el balazo que le dispararon
en la cabeza le provocó “daños irreversibles”.
El mandatario provincial pidió también, en general, que los delincuentes “no dejen
la cárcel”, mientras los atacantes de Cáceres eran buscados este mediodía por la fuerza
de seguridad a su cargo, para asociar después estos hechos a “la ferocidad y la
violencia” delictiva con “las drogas” estupefacientes y “el
alcohol”.
Además, rogó “a Dios” por la recuperación de Cáceres y lamentó la penuria de
la familia del ex defensor porque además “venía de tener una desgracia, al perder uno
de los siete hermanos en un accidente en un tren”.
El gobernador sostuvo que, “de acuerdo al testimonio de un remisero al que le
robaron un Fiat Siena en el que viajaban los delincuentes, ya hay tres identificados de los
asesinos y se está avanzando en la captura”, quienes residirían en un
asentamiento cercano.
“Al remisero le habían robado (el vehículo) para llevar adelante este asalto al auto
de Cáceres, que fue interceptado al voleo”, amplió en declaraciones a la prensa
brindadas en el hospital Ramón Carrillo, de Tres de Febrero.
En ese sentido, dijo que “primero robaron al remisero y parece que, con el remisero
en el asiento de atrás, interceptaron al otro automóvil”, para disparar luego
contra el BMW de Cáceres.
Scioli puntualizó después que el remís que circulaba por la avenida Gaona de la localidad
de Ciudadela cruzó cerca de la intersección con Falucho al vehículo importado del ex
futbolista.
“(Cáceres) maniobra allí y (los delincuentes) aplican dos disparos, por cápsulas
(halladas en el lugar), y aún (los médicos) no le han podido sacar una cápsula del
cerebro”, puntualizó.
“Ruego a Dios por Cáceres. Son daños irreversibles (los que sufrió) por el nivel de
presión que tiene el cerebro, por la trayectoria de la bala y por lo que me dicen los
médicos”, concluyó.