Alrededor de veinte personas participaron de un fugaz robo a un comercio de electrodomésticos de la zona norte de la ciudad de donde se llevaron seis motocicletas y cuatro calefones. Según contaron las víctimas, los ladrones violentaron una persiana y destrozaron un ventanal para poder ingresar al local en donde no estuvieron más de tres o cuatro minutos.
Al cierre de esta edición, los dueños del comercio habían logrado recuperar al menos dos de las motos sustraídas, mientras se preparaban para pasar la noche en la terraza del local con la intención de protegerlo de posibles nuevos atracos en caso de que la policía siguiera acuartelada.
Uno de los dueños del negocio asaltado, identificado como Iván, relató ayer a medios televisivos cómo fue el atraco que sufrió en su tienda de electrodomésticos ubicada en Baigorria al 1400. El joven contó que era aproximadamente la 0.30 de ayer cuando "entre 25 y 30 personas", algunas de ellas en moto, emplearon una barreta para violentar la persiana de chapa del local y luego rompieron a cascotazos las vidrieras del comercio.
"Diez minutos antes habíamos estado en el negocio. Y cuando nos llamaron los vecinos para contarnos lo que pasaba volvimos enseguida", sostuvo Iván, y estimó que el atraco perpetrado por delincuentes que lejos están de haber saqueado el negocio por hambre "no se prolongó por más de cuatro minutos".
"Barretearon la persiana, rompieron los vidrios y entraron. Se llevaron seis motos a pie, porque no pudieron encenderlas ya que no tenían las llaves", narró el dueño del negocio, y agregó que uno de los rodados fue abandonado a pocas cuadras del lugar y recuperado por los propios vecinos. Asimismo, otra de las motos sustraídas se encontraba en la comisaría 30ª, donde al parecer habría sido llevada por vecinos que también la encontraron abandonada en la calle.
Luego de acotar que, a su entender, los ladrones eran "gente de la zona", Iván contó que luego del robo sufrido subieron a la terraza del local y pasaron la noche del lunes allí. Al cierre de esta edición, en tanto, si bien habían trabajado durante todo el día, tenían pensado hacer lo mismo en caso de que no se solucionara el conflicto entre la policía y el gobierno. "En esta zona, sin patrulleros recorriendo las calles, estamos bastante regalados", consideró.