
En Piñero. Claudio Tavella era el abogado de Esteban Alvarado.
"Mi hijo está en serio peligro. Además de estar con una inmerecida prisión preventiva, padece una enfermedad crónica que lo pone en alto riesgo en el marco de la pandemia de coronavirus y necesita cuidarse como es debido". Lo dijo la madre del abogado Claudio Tavella, preso desde noviembre acusado de integrar la banda de quien era su cliente, el también detenido Esteban Alvarado.
Susana Musa, la madre de Tavella, pide la liberación de su hijo en un caso que consideró "llamativo", por ser la primera vez que un abogado es detenido junto con su cliente. "Nos hemos contactado con los principales penalistas de Rosario, todos están de acuerdo con que es injusto pero nadie quiere poner la cara porque dicen que hay cuestiones políticas y no se quieren exponer. Mi hijo no tiene antecedentes y ofrecemos todos nuestros bienes como garantía para que cumpla una prisión domiciliaria", señaló.
"Hablamos todos los días y está destruido, agotado, superado", graficó Susana sobre la estadía de su hijo en Piñero hace más de cuatro meses. "Mi hijo se quemó las pestañas estudiando y laburó toda la vida, hasta para terminar la facultad. Es un enamorado de la ley, no es un hombre violento y además es riesgoso para él estar ahí", afirmó.
"Claudio es hipertenso desde los 19 años y padece de una arritmia por lo que toma medicación diaria. Es fumador y en esta situación cada vez más. Tiene problemas de hernias discales que le provocan dolores horribles. Y a eso se suma el coronavirus", enumeró la mujer.
La causa
Tavella fue detenido en el marco de una investigación de los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra en la cual Alvarado está imputado de liderar una asociación ilícita basada en una trama de empresas creadas para financiar y dar logística a delitos diversos, entre ellos el tráfico de drogas. Entre los más de 30 imputados que tiene la causa hay policías, supuestos testaferros y hasta personas acusadas de homicidio.
Según la acusación, Tavella no está detenido por ser el abogado de Alvarado sino por haber aportado al funcionamiento de su organización. En tal sentido se le imputaron cinco hechos: una escucha de 2012 en la que Alvarado le pide que ofrezca dinero para que no lo apresaran y Tavella accede; haber gestionado en 2014 que un miembro de la banda que estaba prófugo y había sido herido ingresara al Heca con identidad falsa; redactar un boleto de compraventa para transferir una casa en favor de Alvarado contra la voluntad de su dueño, quien después se convirtió en el principal testigo de la causa; haber ofrecido un millón de pesos a un policía para omitir detalles de un allanamiento a la casa de Alvarado en 2018; y haberle comentado al fiscal Luis Schiappa Pietra que en unos celulares secuestrados había evidencia que desincriminaba a Alvarado. Esos teléfonos habrían sido plantados por dos policías detenidos en la causa para desviar la investigación.
Sobre esas acusaciones, y como ya expuso su defensa y el propio Tavella en las audiencias (incluso en un escrito que hizo llegar a este diario), la madre del abogado también expresó sus reparos. "Mi hijo cobra y trabaja como lo hacen todos los penalistas. Trata con delincuentes, no con el almacenero de la esquina, no se dedica a hacerle el divorcio a la vecina". Y cargó contra algunos de los testigos principales.
"Los testigos protegidos antes eran de la banda. Por alguna razón se abrieron. Esta gente sabía cosas y lo que no sabía lo guitarrearon, pero los fiscales lo tomaron al pie de la letra. Dos o tres de las imputaciones que le hicieron a Claudio las contó esa gente. Mi hijo los conoce porque también los ha defendido".
Falta de pruebas
"También hay acusaciones basadas en audios y un boleto de compraventa que no aparecen. Y sobre la internación de esa persona en el Heca, Claudio afirma que no es su voz la que aparece en el audio", sostuvo la madre de Tavella.
Además de objetar la evidencia contra su hijo, Susana cuestionó la prisión preventiva. "Los fiscales creen, consideran, sostienen, pero no tienen más que sus palabras. Está perfecto que los delincuentes estén presos, pero él no lo es. Además, la prisión preventiva es excepcional y para alguien peligroso o violento. Dicen que Claudio puede entorpecer el proceso, ¿de qué manera? Nosotros garantizamos que no va a tener contacto con nadie si viene a casa".
"Están destruyendo —concluyó la mujer— a una persona que era alegre, buena onda. Él me dijo: de acá no se sale como se entra, es una experiencia de terror. Y yo creo que con esta pandemia la humanidad está recibiendo la demostración de que se terminó la omnipotencia y todos somos vulnerables. Así que le pido a quienes mantienen a mi hijo preso que si reciben órdenes para ello, no carguen con la mochila de responder en contra de sus conciencias y actúen con la sensatez que requiere el poder que se les ha otorgado".



Por Carina Bazzoni