Policiales

Ratifican condena para un joven y absuelven a su padre por un crimen

Habían sido sentenciados a 12 años por el homicidio de Jorge González, pero la Cámara Penal rebajó la pena al autor y revocó el fallo contra el instigador.

Lunes 07 de Mayo de 2018

"Tirale, tirale", escuchó Gaby que le decía su padre. Pero el chico, que tenía 18 años, ya había tomado la decisión. Abrió la puerta del auto que manejaba Jorge "Jaime" González y, "mirando hacia otro lado" según recordara un testigo, disparó como cuatro o cinco veces y lo mató. La balacera también alcanzó a un hermano de la víctima que resultó con lesiones graves. Por ese hecho ocurrido en 2013, en febrero de 2017 Gabriel Lencinas había sido condenado a doce años de prisión, pena que también le dictaron a su padre Osvaldo en carácter de instigador, mientras que a un tercer acusado fue absuelto.

Pero la sentencia del juez Edgardo Fertitta fue apelada y días atrás la Cámara Penal la confirmó parcialmente. Si bien ratificó la condena de Gabriel, la rebajó al mínimo de diez años y ocho meses. En tanto, revocó la sentencia contra su padre Osvaldo, absuelto por considerar que no había actuado como instigador. Y sobre el tercer acusado, Julio Leonardo Muñoz, confirmó su absolución inicial por falta de certezas sobre su participación.

"Miró para un costado"

El 6 de agosto de 2013 Jorge Jesús González cumplía 28 años y lo festejaba con parientes y amigos en su casa de Espinosa al 5600, en el barrio Moderno de la zona sudeste. Cerca de las 17.30 se enteró de que cuatro hombres habían entrado a las patadas en la casa de sus suegros, al parecer en busca de un adolescente al que le atribuían tener objetos que les habían robado.

Entonces "Jaime" subió a su Fiat Uno blanco junto con su pareja y fue a buscar a los agresores, quienes habían golpeado a su suegra. Manejó unas cinco cuadras hasta que, a metros de la casa de Gaby en Sanguinetti y Larrea, se topó con éste y otro muchacho. González lo increpó y Gaby respondió: "Qué tenés que saltar por el otro, si la bronca no es con vos".

Jaime respondió que su enojo obedecía a que habían golpeado a su suegra. Entonces, tocando la empuñadura de su arma, Gaby advirtió: "Tomatelá porque te voy a cagar a tiros". Mientras llegaba su hermano Fernando, de 22 años, González fue hacia su auto. En segundos la situación se descontroló.

En una mala maniobra, el Fiat Uno cayó a una zanja. Con ayuda de vecinos lograron sacarlo y fue entonces que al retroceder el vehículo choca a una hermana menor de Lencinas. Entonces Gaby sacó su arma y fue hasta el auto. "Gabriel le abre la puerta del auto y lo mata. Miró para un costado mientras disparó. Fueron como 4 o 5 tiros", narró un testigo de identidad reservada.

Los hermanos González fueron llevados al Hospital de Emergencias, donde Jaime murió poco después y Fernando quedó internado durante varios días. Poco más de un mes después, el 9 de septiembre Gabriel y Osvaldo Lencinas fueron detenidos caminando por el barrio Las Delicias. Y a fines de ese mes cayó el "Narigón" Julio Muñoz.

En febrero de 2017 Gabriel fue condenado a doce años como autor de un homicidio y otro que quedó en el intento. Su padre recibió la misma pena como instigador. El Narigón resultó absuelto por el beneficio de la duda.

Apelación

El fallo fue apelado y su análisis recayó en un tribunal de segunda instancia conformado por los camaristas Georgina Depetris, Guillermo Llaudet y Carina Lurati.

En una audiencia entre las partes, la defensa de los Lencinas pidió la absolución para ambos. El abogado José Ferrara cuestionó algunas de las pruebas colectadas, acusó contradicciones entre los testimonios de familiares de las víctimas, insistió en que no se secuestraron las armas ni otros elementos determinantes y aludió a un informe de Reconstrucciones Integrales según el cual era imposible determinar cómo sucedieron los hechos. Respecto del padre, remarcó que no hubo instigación porque el hijo ya estaba decidido a hacer lo que hizo.

Por su parte, el fiscal de Cámaras Guillermo Corbella pidió confirmar la sentencia, más allá de admitir que la investigación policial fue incompleta. Para el fiscal, la coincidencia entre los distintos testimonios permitían entender lo ocurrido, incluso desde antes del entredicho puntual entre Gaby y Jaime.

La misma opinión expresó el abogado de la querella, Rubén Navas, para quien los dichos de los testigos presenciales fueron espontáneos y creíbles. "Son auténticos, no dijeron lo mismo como en un casete", valoró, para poner reparos en la absolución de Muñoz, quien había sido acusado a partir del testimonio del hermano de Jaime que sobrevivió al ataque. En tal sentido pidió 18 años de cárcel para Gaby y el Narigón, y propuso rebajar a siete la pena para Osvaldo, a quien consideró más un partícipe que un instigador.

Por su parte, la defensa de Muñoz pidió ratificar su absolución por falta de elementos objetivos que lo ubicaran en la escena del crimen, teniendo en cuenta que testigos que relataron lo sucedido no lo vieron.

Secuencias

La camarista Depetris fue la encargada de emitir el primer voto. En principio dio crédito a las pruebas contra Lencinas, especialmente a las coincidencias entre los relatos de los testigos presenciales que vieron a Gaby abrir la puerta del auto de Jaime y dispararle.

"Los testigos apreciaron distintas secuencias de los hechos y de los momentos previos. Y más allá de la diferencia de percepción en los detalles, todos dan cuenta de una acción clara y directamente encaminada por parte de Lencinas a efectuar disparos hacia Jorge Jesús y Fernando David González, que tuvo como resultado la muerte del primero y las lesiones padecidas por su hermano", sostuvo, al tiempo que rechazó el pedido de la defensa de calificar como lesiones graves, la tentativa de homicidio del hermano de Jaime.

Respecto de Osvaldo Lencinas, la camarista señaló que las pruebas no son suficientes para responsabilizarlo como instigador. En tal sentido citó jurisprudencia para reforzar la idea de que Gaby no necesitó que su padre le gritara "tirale, matalo" para ejecutar el crimen. Por ello, y como no se le achacó otra participación en el hecho que haber gritado esas frases, la jueza propuso su absolución.

Sobre Muñoz, "luego de un profundo análisis de lo acontecido en la audiencia de debate", Depetris consideró que su participación seguía envuelta en dudas. Es que si bien el hermano de Jaime lo había mencionado entre los tiradores, otros testigos importantes no lo ubicaron en la escena.

"Muchas son las sospechas sobre él, la probabilidad es alta en tanto lo sindica la víctima sobreviviente, pero queda un resquicio de duda. Y el Estado de Derecho y la seguridad de todos los ciudadanos se vería resentida si se lo condenara sólo en base a ello", sostuvo Depetris al confirmar su absolución.

Rebaja

Antes de cerrar el fallo, la camarista consideró una rebaja de pena para Gabriel Lencinas en virtud del pedido de la defensa.

"Si nos atenemos a los momentos previos al hecho que dan cuenta de un conflicto entre familias de elevadas dimensiones, tras el cual las víctimas se apersonaron en la casa de Lencinas, y que soliviantados los ánimos al extremo se retiraron, atropellando con el auto a su hermanita menor —aún sin intención— lo que pudo haber sido sobredimensionado por el condenado, a lo que debe adicionarse el hecho de haber sido alentado por su propio padre y su entorno familiar en pos de la acción emprendida, su joven edad que lo sitúa más cerca del derecho minoril que del de mayores, y su ausencia de antecedentes, que pueden haber reducido su capacidad de reflexión y motivación en la norma", apuntó la jueza para conceder el mínimo legal de diez años y ocho meses de prisión.

El voto de Depetris fue compartido por su par Lurati, mientras que Llaudet se abstuvo de opinar al entender que los dos votos concordantes eran suficientes para fallar sobre el caso.

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