Domingo del Día de la Madre en Rosario. Una familia del barrio Tablada se juntó a almorzar en la casa de Silvia, madre de tres hombres y abuela de 10 chicos. La celebración se extendió hasta la tarde y con la excusa del partido de Rosario Central se animaron a seguir hasta la cena. Por ese motivo, mientras preparaban unas pizzas, uno de los hijos y un yerno de la mujer fueron en un auto con las hijas de ambos, primas entre sí, a comprar unas cervezas y unas gaseosas a una despensa ubicada a pocas cuadras. Toda la normalidad de ese plan, toda la paz de ese momento familiar mutó a desesperación tras un ataque a balazos tan fugaz como tremendo. Las nenas, una de 15 y otra de 12 años, recibieron disparos dentro del auto mientras que los hombres, que ya se habían bajado, resultaron ilesos.
Cerca de las 19.20 del domingo David y Darío llegaron en un Chevrolet Meriva gris a una despensa de Biedma al 100 con las hijas de cada uno: Agustina, de 15 años, y Morena, de 12. En ese momento fueron atacados a balazos, según la versión policial por personas que dispararon desde adentro de un auto blanco.
Los padres de las nenas, que ya habían bajado del vehículo, lograron escabullirse y no recibieron balazos. Mientras que la nenas, que se habían quedado en el asiento trasero, apenas alcanzaron a cubrirse entre sí cuando una se tiró encima de la otra en el piso del rodado. Ese acto reflejo les salvó la vida: Agustina recibió un disparo que la atravesó y a Morena le impactó un balazo que quedó alojado en su espalda. Otros tiros impactaron en la despensa donde los padres de las chicas esperaban para comprar.
El ataque fue en cuestión de segundos. Los agresores se fueron de inmediato y la escena del hecho quedó rodeada de vecinos que se asomaron a ver lo que había pasado. Una mujer de la cuadra acompañó a la familia al Hospital Provincial, adonde llegaron en el mismo auto que había quedado con los vidrios estallados y varias perforaciones por los balazos.
La menor de las nenas fue trasladada al Hospital Víctor J. Vilela, donde confirmaron que tenía una bala alojada en la espalda y que no le había afectado ningún órgano. La mayor, en tanto, fue derivada al Hospital Italiano con una herida de bala en el abdomen que, según explicaron familiares, le lastimó el hígado y el pulmón. En el transcurso de la mañana del lunes se supo que ambas evolucionaban bien y estaban conscientes.
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Diario La Capital / Virginia Benedetto
En el lugar del hecho personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) recogió trece vainas servidas de calibre 9 milímetros y secuestraron el celular de la menor de las nenas. El fiscal de Homicidios Alejandro Ferlazzo quedó a cargo de la investigación y ordenó una serie de medidas para intentar esclarecer el hecho.
Los familiares de las víctimas indicaron que se trató de un ataque por error o al voleo, aunque al momento la hipótesis que predomina es que, por las características del hecho, se trató de un ataque dirigido a las víctimas aunque se desconoce la motivación.
"Que se investigue y se aclare"
Silvia, abuela de las nenas, dialogó con La Capital y manifestó su descontento por las primeras versiones que se difundieron luego del hecho. "Dijeron que los padres dejaron tiradas a las nenas y no. Se habían bajado a comprar, estaban en la puerta del negocio donde también dieron los tiros", explicó la mujer.
En ese relato Silvia reconstruyó el domingo en familia. Recibió a sus tres hijos y a varios de sus 10 nietos, almorzaron y extendieron la celebración hasta la tarde. Pasadas las 19, ya cerca del partido entre Central y River, decidieron quedarse a cenar. Mientras empezaban a preparar unas pizzas, Darío y David salieron con las dos nenas a comprar unas cervezas y unas gaseosas. "No pasaron 5 minutos que ya me avisaron de lo que había pasado", recordó Silvia.
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"Fueron unos segundos, a ellos también les apuntaron. Como si los estuvieran esperando. Los vecinos dijeron que también vieron a las nenas pero igual dispararon hacia adentro del auto. Fue con una saña tremenda, las dos nenas quedaron tiradas en el piso del auto", agregó.
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Diario La Capital / Virginia Benedetto
Para la mujer se trató de un ataque por error o al voleo del cual Morena y Agustina resultaron heridas por casualidad y no porque los disparos estuvieran dirigidos a sus padres. "Esperemos que se investigue y se aclare como se investigó lo del hijo de Valeria Mazza, que por un cachetazo al otro día ya sabían quién era", opinó Silvia.
Una de las nenas va al Colegio Rosario, la otra cursa en la escuela Constancio C. Vigil y juega al fútbol en el Club Lamadrid. Por su parte, el padre de una de las chicas es trabajador municipal y el otro es empleado en una empresa de transporte. "Acá en el barrio se conoce todo, hay mucha gente que puede estar en problemas. Pero nosotros no. Hace 40 años vivimos acá y nunca nos pasó nada", contó Silvia.