La Fiscalía pidió 25 años de prisión para un joven con un abultado prontuario penal acusado de cometer varios asaltos violentos a mano armada en Villa Gobernador Gálvez. Se trata de Lucas C., detenido en junio de 2015 y conocido como "Palomero", quien ayer participó de una audiencia en la que el fiscal de Homicidios Adrián Spelta (en reemplazo de Miguel Moreno) formalizó el pedido con vistas al juicio.
Spelta enumeró ante el juez Héctor Núñez Cartelle varios hechos que se atribuyen a "Palomero", de 24 años. Por ejemplo, un violento asalto cometido el 22 de septiembre de 2014 en Piazza 513 de Villa Gobernador Gálvez y en el que la víctima fue Rubén Darío M., de 25 años. El muchacho caminaba con un amigo cuando apareció una moto al mando de una mujer. El acompañante, se bajó armado y amedrentó a las víctimas para asaltarlas.
Rubén corrió y "Palomero" le efectuó un disparo que lo alcanzó en la zona lumbar. Con la víctima indefensa en el piso le sustrajo un teléfono celular y no conforme con ello le volvió a disparar en la cabeza. El proyectil le hizo estallar el globo ocular derecho, le ocasionó pérdida de visión y lo puso en riesgo de vida.
En base al testimonios de vecinos y el reconocimiento de las víctimas, "Palomero" fue señalado como el autor del atraco. Spelta calificó esa conducta como tentativa de homicidio agravado por uso de arma de fuego críminis causa.
Un tiro en la cabeza
El segundo hecho grave que se le achaca a "Palomero" ocurrió el 16 de marzo de 2015 cuando a bordo de una moto que ocupaban otras dos personas subió a la vereda en Julio Roca al 100, donde conversaban tres amigos. A punta de pistola despojó de una mochila a Mirko S., de 17 años, y a sus dos amigos les quitó los celulares.
Luego escapó a los tiros y una bala ingresó por la sien de Mirko. El chico fue operado pero el plomo quedó alojado en su cabeza y sobrevivió. Tras recuperarse, participó con un amigo de una ronda de reconocimiento donde señalaron a Lucas C. como el autor de la agresión, caratulada como robo doblemente calificado por lesiones y portación de arma.
De acuerdo a las evidencias que expuso la Fiscalía, a las 21 del 8 de abril de 2015 "Palomero" volvió a las andanzas en su ciudad. Esta vez en Lisandro de la Torre y Chile. Con la misma modalidad, a bordo de una moto y con un cómplice, esta vez la víctima fue un adolescente a quien le robó el celular a punta de pistola. Los vecinos oyeron un disparo y pusieron en fuga al ladrón, que volvió a gatillar provocándole heridas al chico en el glúteo y un codo.
"Todo el barrio sabía que choreaba", dijeron testigos que vieron huir a "Palomero" y su compinche, y a quien reconocieron en Tribunales. Para el fiscal ese hecho fue una tentativa de robo calificado por el uso de arma y lesiones.
Una cuarta imputación se vincula con un hecho del 16 de abril de 2015. Pasada la medianoche, en General López y Mendoza, "Palomero" iba de nuevo como acompañante de una moto. Se puso a la par de otro motociclista, le apoyó el revólver en la cabeza y le exigió la entrega del rodado. Los vecinos otra vez reconocieron al acusado. "Anda haciendo desastres por todos lados", dijeron.
Desprecio
Tras recodar el derrotero delictivo del imputado, el fiscal pidió 25 años de prisión para "Palomero" como responsable de esos delitos graves y por demostrar en ellos "un desprecio por la vida, sin motivo ni razón y con el mismo modus operandi".
Sostuvo esa postura en una batería de pruebas —incorporadas en la audiencia— donde destacó los "cuatro reconocimiento positivos" que hicieron las víctimas sobre el imputado y el relato de testigos que lo identificaron en cada caso. "Todas las personas lo reconocieron, no algunas. Era conocido en los barrios La Esperanza y La Paloma", puntualizó el fiscal, que además solicitó la prórroga de la prisión preventiva extraordinaria por un año.
A su turno el defensor Marcelo Argenti rechazó la acusación y la calificación legal. Además criticó que se mantenga la prisión preventiva de su cliente cuando está al límite de dos años. Por eso se opuso a la prórroga extraordinaria que pidió la Fiscalía y pidió la libertad de su defendido o un arresto domiciliario para lo que ofreció garantías familiares.
Luego de formalizar la incorporación de la prueba ofrecida por las partes, frente a la solidez de la acusación la y gravedad de los hechos, el juez exhortó a las partes tratar de llegar a un acuerdo en juicio abreviado y decidió prorrogar la prisión preventiva extraordinaria por un año.
No obstante, y sin dejar de lado problemas organizativos, instó a las partes a acelerar e impulsar ante la Oficina de Gestión Judicial la posibilidad de proyectar el juicio en un plazo no mayor al de 90 días.