Policiales

Pidieron 13 años de cárcel para un albañil por dos tentativas de homicidio

Los ataques ocurrieron el 13 de diciembre de 2014 en la zona de México y Esquiú, en la zona noroeste de la ciudad. El acusado estuvo prófugo 3 años

Sábado 14 de Julio de 2018

Un fiscal pidió una condena de 13 años de prisión para un albañil que estuvo más de tres años prófugo por una doble tentativa de homicidio ocurrida en la esquina de Esquiú y México en diciembre de 2014. Según la teoría de la acusación, el imputado iba en una moto como acompañante y portaba una pistola 9 milímetros con la que le disparó varias veces a Fernando Andrés G. para luego dispararle a un hermano al que no alcanzó a herir. La víctima se recuperó tras varios días de internación en el Hospital de Emergencias (Heca).

El acusado es un albañil de 38 años que estuvo más de tres años prófugo hasta que fue detenido en febrero pasado. En una audiencia donde se revisó su situación, la jueza Paula Alvarez le otorgó salidas laborales al constatarse que el último año trabajó en blanco para una empresa constructora. Su abogado, Marcelo Argenti, dijo que su empleador dio cuenta de la relación laboral y que además su cliente "no estaba escondido sino que incluso estuvo internado en un sanatorio".

En ese marco el fiscal Florentino Malaponte presentó su acusación contra Gustavo Ariel B., para quien pidió una condena a 13 años de cárcel como coautor de dos hechos de tentativa de homicidio agravado y por la portación de un arma de fuego que hasta el momento no fue hallada.

Los hechos

Según planteó el fiscal en su escrito, el 13 de diciembre de 2014 alrededor de las 11 el acusado iba como acompañante en una moto Honda CBX Twister. Al llegar a la esquina de México y Esquiú se acercó a Fernando G., extrajo una pistola 9 milímetros y efectuó varios disparos.

Esto le ocasionó a la víctima "diversas lesiones en el hemitórax que pusieron en riesgo su vida, lo que motivó su intervención quirúrgica en el Heca e internación en la unidad de terapia intensiva". De acuerdo con la reconstrucción fiscal, luego de efectuar esos disparos B. tiró contra el hermano de Fernando, Tomás Ezequiel G., aunque no llegó a herirlo.

Al parecer, el hecho ocurrió minutos después de que llegara al lugar un móvil policial tras una denuncia por ruidos molestos frente a una carnicería de la esquina. El conductor de la moto Honda Twister estaba allí y los policías del Comando Radioeléctrico lo obligaron a retirarse. Pero a los pocos minutos regresaría con su compañero armado.

Entre otros testimonios, el fiscal citó el de la madre de la víctima. La mujer contó que ella atendía una fiambrería familiar lindera a la carnicería y en un momento sus hijos salieron a sentarse en la vereda. A los pocos minutos llegó la moto y el que iba como acompañante, vestido con una camiseta de River y apodado "Hueso", increpó a su hijo Fernando. "Guacho, ustedes quieren bala", le dijo antes de disparar, según una vecina. Esta mujer escuchó que el conductor de la moto lo incitaba a tirar. Luego el agresor le apuntó a Tomás, quien alcanzó a correr hacia el interior del local y se escondió con su madre detrás de las heladeras.

Inmóvil

Al salir del negocio encontraron a Fernando herido en la puerta de la carnicería. Estaba inmóvil pero consciente y lo trasladaron al Heca en un auto particular con un vecino. Al recuperarse, el propio Fernando G. contó que un momento antes había llegado la policía a esa esquina porque "había unos borrachos haciendo quilombo en la carnicería de al lado". Esto habría motivado que regresaran con un arma.

"En la esquina de la carnicería hay una silla. Me senté y «Tomi» se sentó al lado mío —contó—. Pasaron unos segundos y escucho el ruido de una moto que viene rápido. «Hueso» iba como acompañante. Frenan la moto a unos diez metros y «Hueso» me dice: «¿Vos también querés balas?» Tenía una 9 milímetros entre las piernas".

El tercer disparo le pegó en la espalda y lo hizo caer de la silla. Luego escuchó tres tiros más. Dos impactos dieron en la pared. "Se fueron en la moto sin bajarse nunca", contó la víctima. Luego de una pesquisa en la que se instrumentaron escuchas telefónicas, B. fue detenido el 8 de febrero pasado y al día siguiente fue sometido a una audiencia imputativa.

En el pedido de pena que presentó recientemente el fiscal —una instancia previa al juicio oral o abreviado— planteó que los disparos revelan "la voluntad homicida del imputado, ya que no puede desconocer la posibilidad cierta de que las heridas resulten mortales". Malaponte consideró que la pena es proporcional al daño y el riesgo causados y que los disparos se realizaron con "un claro objetivo de venganza".

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