Buenos Aires.— Uno de los miembros del clan Puccio, condenado a prisión perpetua por secuestros y asesinatos, volvió a tropezar con la policía: ahora fue detenido acusado de cometer estafas en bancos del microcentro porteño.

Buenos Aires.— Uno de los miembros del clan Puccio, condenado a prisión perpetua por secuestros y asesinatos, volvió a tropezar con la policía: ahora fue detenido acusado de cometer estafas en bancos del microcentro porteño.
Se trata de Guillermo Fernández Laborde, de 65 años, quien en marzo pasado obtuvo la libertad tras pasar 21 años en la cárcel y el jueves volvió a ser detenido, aunque acusado de un delito económico. La detención de Fernández Laborde fue efectuada en el Banco Ciudad de Florida 302, en pleno microcentro porteño.
Su modalidad consistía en presentarse a sacar créditos con una identidad falsa y documentos apócrifos, explicó un vocero de la investigación. Lo detuvieron cuando se presentó a retirar una tarjeta de crédito con un documento falso, con el apellido Borsellino.
El descubrimiento. La investigación comenzó hace dos meses, cuando el verdadero Borsellino denunció que lo habían llamado del Banco Comafi para informarle que habían rechazado la solicitud de un crédito porque figuraba en la base de datos de deudores del "Veraz" porque había accedido a varios créditos bancarios. Borsellino explicó que él no había realizado ninguna gestión por un crédito ni en ése ni en otros bancos.
Así fue que la policía comenzó a seguir los pasos del falso Borsellino hasta que ayer lo detuvieron en el banco y luego se sorprendieron al identificarlo como Fernández Laborde, Los investigadores sospechan que Fernández Laborde no sólo le robó la identidad a Borsellino, sino que cometió varias estafas similares desde que recuperó su libertad hace nueve meses.
El ex integrante del clan Puccio ahora quedó imputado de estafa y será indagado en Tribunales. Fernández Laborde fue uno de los socios del grupo que encabezaron Arquímides Puccio y sus dos hijos que secuestró a los empresarios Eduardo Aulet, el 5 de mayo de 1983; Emilio Naum, el 22 de junio de 1984; Ricardo Manoukian, el 22 de julio de 1982; y Nélida Bollini de Prado, el 23 de julio de 1985.
El 26 de diciembre de 1995 los miembros del clan fueron condenados a reclusión perpetua por esos secuestros extorsivos seguidos de muerte, a excepción del caso de Bollini de Prado, quien fue rescatada sana y salva en la casa. La banda cobró millonarios rescates por las víctimas, a quienes mantenían en el sótano de la casona de los Puccio de San Isidro. l




Por Nicolás Maggi