Policiales

Lo acribillaron a balazos frente al pasillo donde vivía con su familia

Un muchacho de 29 años estaba con amigos en la puerta de su casa. El sicario echó a quienes lo acompañaban y lo ajustició con al menos 15 tiros.

Miércoles 19 de Diciembre de 2018

El violento conflicto callejero que azota buena parte de los barrios La Esperanza y La Cerámica se cobró otra vida. Diego Alejandro Pérez, de 29 años, fue sorprendido por dos hombres en moto en la puerta del pasillo en el que vivía, en Calvo al 1300, entre Gallardo y Cabassa. El pistolero que lo mató dejó ir a dos muchachos que estaban con la víctima. "Tomenselá para adentro que con ustedes no es", le dijo a uno. Y luego gatilló su arma sobre Pérez hasta provocarle veinte orificios en el cuerpo. No conforme con eso le pegó un balazo de remate. Fue el décimo homicidio en los últimos nueve meses dentro de un cuadrado de 10 por 10 cuadras comprendidas entre Cavia, las vías paralelas a Machain, Superí y Sorrento, en la zona norte de la ciudad.

La noche del 29 de marzo, el Jueves Santo, en Medrano al 2700 hubo un pandemónium de sangre y plomo. Un auto ingresó a esa zona de La Cerámica y desde su interior comenzaron los disparos a mansalva. Dos hombres recibieron tiros en la cabeza: Leandro Zandonelli, de 28 años y padre de una criatura de dos años, murió en el lugar; Carlos Gálvez, de 30 años, fue trasladado en grave estado al Hospital de Emergencias donde murió cinco días después. Desde ese momento la guerra que llevan adelante las huestes de Emanuel "Ema Pimpi" Sandoval contra Norma "La Tata" Medina fue sumando capítulos hasta llegar a 10 homicidios, entre ellas una nena de cinco años, y varios heridos.

Allanamiento

Diego Alejandro Pérez vivía en una vivienda de pasillo en Calvo al 1300, entre Cabassa y Gallardo, una de las zonas más empobrecidas de barrio Parque Casas que los vecinos reconocen como Puente Negro. La gente del lugar contó que el muchacho vivía junto a su pareja y su hija en la casa de su abuela.

Pérez había tenido una breve mención en las crónicas policiales cuando su casa fue allanada el 27 de junio de 2017 como coletazo de un ataque a balazos contra dos hermanos en la esquina de Gallardo y Cavia. A raíz de ese hecho el fiscal Adrián Spelta ordenó una serie de allanamientos, entre ellos el de la casa de Pérez. Por eso al hombre le quedó un antecedentes por infracción a la ley de drogas en su prontuario ya que en la vivienda se halló algo de estupefaciente. Fuentes de la pesquisa confiaron además que ya tenía otra causa idéntica de 2013 y una denuncia por extorsión que le realizaron diez días atrás.

El ataque a balazos contra los hermanos Juan y Marcos M., ambos 18 años, fue lo que motivó que Emanuel "Ema Pimpi" Sandoval y su hermano Lucas Matías fueran detenidos e imputados. Una de las hipótesis de los investigadores sobre el ataque es que los hermanos fueron baleados en el marco de una disputa territorial por la venta de drogas.

Rematado

El lunes a la noche, alrededor de las 22, Diego Pérez estaba con dos muchachos en la vereda del pasillo en el que vivía. Algunos vecinos refirieron que los jóvenes estaban charlando, otros indicaron que Pérez era delivery de drogas. Lo concreto es que bajo un cielo tormentoso por el lugar pasó una moto de 110 centímetros cúbicos, y que a los pocos minutos regresó y se estacionó frente a Pérez y sus amigos.

"El que le disparó les dijo a los otros dos que se fueran: «Tomenselá que con ustedes no es». Diego le empezó a decir que no lo hiciera pero empezaron los disparos. El trató de correr por el pasillo hasta su casa, pero lo cocinaron a balazos. Le deben haber pegado 15 disparos. Y cuando quedó tirado en el pasillo, el tirador entró y lo remató", explicó un testigo de la escena.

"Esa moto andaba dando vueltas. Pasó un par de veces y cuando lo vieron a este pibe volvieron y lo atacaron. Que se yo. Acá hay que aprender a no mirar lo que no conviene y después cada uno sabe en la que anda", explicó otro vecino de la zona. "La verdad es que el barrio cada vez está peor. Por ahora se siguen matando entre ellos. Pero nadie está seguro. Hace 15 días mataron a la pibita a dos cuadras (Nair Riquelme); también mataron a una mujer cerca del club Sparta (María Cristina Echavarría, en pasaje Olendorff al 100). Todo es muy difícil. Las motos que pasan, los pibes que disparan y uno sale a la vereda y no sabe si entra otra vez. No es sencillo este barrio", explicó una vecina a metros de la escena del crimen de Pérez.

Las paredes del ingreso al pasillo quedaron salpicadas por la sangre de la víctima y algunos de los ladrillos perforados por los balazos calibre 9 milímetros. Al muchacho lo trasladaron al hospital Eva Perón de Granadero Baigorria en un auto particular, pero allí nada pudieron hacer para salvarle la vida. "No queremos hablar. Estamos destruidos", dijo amable pero resuelta una de las familiares de Pérez. El caso quedó en manos del fiscal Adrián Spelta, quien dispuso que sobre el territorio trabajen efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI).

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