Policiales

La impunidad de entrar, disparar, matar y huir sin decir una sola palabra

El pistolero entró al pasillo caminando y sin temor a ser reconocido.

Domingo 23 de Septiembre de 2018

Juan Bautista Benítez fue asesinado el miércoles pasado sobre las 20 en la precaria casilla que habitaba en el último pasillo de Cochabamba al 200 bis, en los confines de la República de la Sexta, antes de llegar a la barranca. El pistolero entró al pasillo caminando y sin temor a ser reconocido.

El asesino entró, jaló el gatillo a menos cuatro veces y se fue cobijado por la impunidad que da la violencia ejercida sin decir una sola palabra. Benítez quedó inerte sobre el piso del pasillo. "Fue cuando empezaba el noticiero de la tele. Escuchamos ruidos, tres o cuatro disparos. Y cuando nos asomamos vimos que le habían dado a don Benítez", contó uno de los pocos vecinos que aceptó dialogar con la prensa. Tres disparos en el rostro y dos en el tórax. Nadie dijo haber visto al sicario que lo mató y menos en que vehículo huyó.

"¿Mataron a uno?", preguntó una vecina saliendo de su casa. "Sí. A Benítez", respondió otro. "Viste que a los transa también le llega. Nada es gratis en esta vida", sentenció la mujer antes de marcharse. Ninguno de ellos quiso hablar con este diario. Residentes que conocen la zona indicaron que la víctima "vendía para «Costeleta»",en alusión un joven que fue ladero de los Funes y que aparece como encabezando una pyme de venta de drogas. "Ellos mismos le dieron al viejo", aseguró el vecino, aunque otros lo pusieron en duda. Fuentes que conocen la mecánica de movimientos en la zona confiaron que "Benítez vendía y también distribuía a baja escala".

Al fondo y "nada más"

Referenciado como "un vecino de toda la vida" en el barrio, Benítez vivía en una mísera casilla de chapa y madera en un pasillo que se abre por Cochabamba al 200 bis, entre Beruti y la barranca. "Vivía en el pasillo al fondo, pero no te puedo decir nada más", dijo en tono tenso aunque amable una joven.

El pasillo es un compendio de casillas de chapa y madera que serpentea hacia el centro de manzana. La casa de la víctima tenía un cartel que ofrecían a la venta gaseosas, cerveza, cigarrillos, vino y hielo.

"Esta zona es un desastre. Todo el tiempo se escuchan tiros y, cuando eso pasa, ya nadie se asoma por lo menos durante cinco o diez minutos; a ver si por curioso te pegan un cuetazo en la cabeza. Todos andan enfierrados con 9 milímetros. Pero esto no era para cualquiera, era para el viejo", explicó un vecino.

Sobre la mecánica del crimen hay dos versiones. Una que el sicario que lo asesinó ingresó a la casilla y lo ejecutó. La otra, que el matador lo llamó y cuando el hombre se asomó, lo ejecutó. El caso quedó en manos del fiscal de homicidios Luis Schiappa Pietra.

Costeleta

"Costeleta" es un apodo conocido en el barrio. En mayo de 2017, cuando se hicieron 33 allanamientos para desbaratar la banda de René "Brujo" Ungaro y su brazo armado (los Funes) los vecinos comentaron que "Lamparita" (Lautaro Funes) y "Pelo Duro" (Carlos Fernández) había logrado zafar escondiéndose en casa de Costeleta en inmediaciones de Cochabamba y Beruti.

Sin embargo, tanto en el barrio como en el ámbito judicial afirman que Costeleta, prófugo de la Justicia, ya no responde a nadie y mantiene su propio emprendimiento narco.

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