Los tres jóvenes detenidos por el crimen de Claudio Frutos, el conductor platense que el pasado
31 de enero fue brutalmente atacado cuando viajaba con su familia por el acceso Sur, hoy serán
sometidos a un reconocimiento en una rueda de personas en los Tribunales. En un primer momento, los
jóvenes estaban acusados de robo y lesiones gravísimas, pero, a partir de la muerte de Frutos,
cambió la figura penal que se les imputan. Ahora afrontan cargos por homicidio en ocasión de robo,
un delito que contempla una pena de diez a veinticinco años.
Dos días después del suceso, Nahuel David S., de 18 años; Manuel P., de
25; y Rodrigo Nicolás O., de 19, fueron apresados acusados de haber participado en el robo contra
la familia Frutos. En un primer momento, el expediente se tramitó en el juzgado de Instrucción
Nº 4, a cargo de Juan Carlos Vienna, pero ahora el caso quedó en manos del juez de
Instrucción Nº 11, Hermán Postma, a raíz de que uno de los sospechosos tenía una causa
abierta en ese tribunal.
Los muchachos viven a unos 800 metros del lugar donde se produjo el
atentado y dos de ellos ya registraban antecedentes por el mismo tipo de delito que se les imputa
ahora y en la misma zona. Según dijeron fuentes policiales, los jóvenes fueron ubicados a raíz de
dichos de personas de la misma barriada que se mostraron disgustadas por lo ocurrido y dijeron
saber que estaban implicados en el ataque. En los allanamientos que derivaron en las detenciones,
los pesquisas hallaron dos elementos que se convirtieron en pruebas importantes de la causa: un
ticket de combustible que tiene impreso el número de tarjeta de débito de Frutos y la tarjeta de un
hotel marplatense donde la familia había pasado una semana en el mes de enero.
Sin embargo, Daniel Alberto Peláez, el abogado de Nahuel David S.,
sostuvo que el muchacho es “inocente” de la acusación en su contra. “Mi cliente
fue a un baile y después estuvo en una panadería de bulevar Seguí y San Martín hasta después de las
6 del día del hecho. Además tiene testigos que pueden corroborar sus dichos”, afirmó el
letrado a La Capital. Peláez también indicó que Nahuel no tiene prontuario abierto y que se
gana la vida atendiendo un quiosco de la madre.

































