Los policías cordobeses llegaron ayer a media mañana a la casa de una mujer, en la ciudad de Río
Cuarto, con la información de que su esposo acababa de perder la vida en un accidente en una ruta
cercana. Por un llamado que habían recibido, presumían que ella podría no antenderlos. Y así fue:
la mujer, de 46 años, había sido asesinada a golpes no mucho antes. Y poco después de que esto
ocurriera el marido chocó de frente con un camión en la vecina localidad de Las Vertientes y se
mató en el acto.
La principal hipótesis de la policía es que el conductor, de 50 años,
colisionó de manera intencional con el propósito de suicidarse tras matar a su esposa. El
matrimonio tenía tres hijos. Uno de ellos, de 26 años, fue el que se comunicó advirtiendo que
suponía que a su madre la habían matado.
Maniobra rara. Fuentes policiales informaron que todo comenzó la mañana de ayer, alrededor de
las 10.30, cuando un Renault 21 Nevada chocó frontalmente con un camión Scania proveniente de
Brasil, sobre la ruta 8, cerca de Las Vertientes, en el sur de la provincia de Córdoba. Al
concurrir al lugar del accidente, los policías hallaron al conductor del auto sin vida. Los
ocupantes del camión, en tanto, habían resultado ilesos.
“El camionero relató que el conductor hizo una maniobra muy
arriesgada, rara, prácticamente intencional. Entonces empezamos a investigar si el conductor se
había desvanecido, dormido o si fue intencional”, dijo a la emisora Cadena 3 el comisario
mayor Alberto Sueldo, segundo jefe de la Unidad Regional de Río Cuarto. El transportista, de nombre
Leandro, tampoco descartó que el automovilista se hubiera quedado dormido.
El jefe policial contó que cuando se encontraban en la comisaría local
en procura de identificar al automovilista por medio de sus familiares directos, un llamado los
alertó de algo: “Aparentemente el hombre le había quitado la vida a su pareja y luego se
había suicidado”, dijo Sueldo.
El descubrimiento. Ante esa posibilidad, una comisión policial, junto a un pariente del
automovilista, identificado como Ramón Aime, de 50 años, se dirigió hasta la casa del fallecido,
ubicada en la calle Chile al 1500 de Río Cuarto. La vivienda no estaba desordenada ni había
vestigios de una irrupción por robo.
“Al ingresar al lugar se encontró el cuerpo de Viviana Esther
Rojas, de 46 años, sobre la cama, con diversos traumatismo severos en la cara”, indicó
Sueldo, que precisó que tal como se presumía la mujer sin vida era la esposa de Aime.
A la vivienda acudieron luego el fiscal de turno, Walter Guzmán, y el
médico forense que, según el jefe policial, constató que la mujer había muerto a raíz de los
fuertes golpes recibidos en el rostro.
“En el lugar se encontró el elemento con el que aparentemente se
produjeron los golpes, que es una botella de licor de un grosor suficiente como para quitarle la
vida a una persona”, dijo Sueldo.
El fiscal Guzmán dijo a Radio Universidad de Córdoba que los primeros
indicios sugerían “que es un hecho violento por parte del esposo y una posterior decisión
trágica del mismo”.
“Aparentemente es un matrimonio que tenía problemas en la pareja. Habían sufrido un
distanciamiento días anteriores y el fin de semana habían intentado rehacer la pareja”,
agregó el fiscal.
El cadáver de la mujer presentaba fuertes golpes en el rostro, y los investigadores estiman
que podría haber sido asesinada a golpes mientras dormía, algo que podría confirmar los resultados
de la autopsia a cargo del forense Martín Subirach.
Conjeturas. Con respecto al accidente de Aime, no estaba descartado que se hubiera estrellado
por la “alocada” carrera que emprendía por la ruta en su Renault 21 Nevada, que según
testigos había pasado a alta velocidad a numerosos vehículos, antes de colisionar contra el camión
con patente brasileña.
“Por testimonios que se están recolectando el auto podría haber estado sobrepasando a
otro vehículo cuando impactó de frente con el camión”, informó el comisario Walter Machuca
desde el lugar del accidente.



























