Policiales

Imputan y liberan a acusados del robo que acabó con una muerte en Rafaela

Son dos jóvenes a los que persiguió Gonzalo Glaría, que cayó de la moto ymurió. El incidente desató una marcha y protesta en casa de Perotti.

Martes 07 de Enero de 2020

Los dos jóvenes imputados por el incidente que terminó en la muerte de Gonzalo Glaría, el joven que persiguió a dos ladrones en moto y perdió la vida en esa ocasión en la ciudad de Rafaela, esperarán en libertad la continuidad del trámite penal en donde están acusados. El juez penal Osvaldo Carlos lo decidió ayer en el marco de un caso tan resonante como complejo, que generó una marcha contra la inseguridad el viernes pasado, la que terminó con reclamos delante del domicilio del gobernador Omar Perotti y destrozos frente a la sede del Ministerio Público de la Acusación (MPA) en esa ciudad.

La resolución del juez Osvaldo tuvo en cuenta que Glaría no resultó muerto por una acción deliberada de los dos ladrones a los que perseguía en su moto sino como producto de haber chocado en su propia moto contra un auto estacionado durante esa acción. Un día antes las fiscales del caso, Angela Capitanio y Gabriela Lema, habían imputado a los jóvenes por el delito de "homicidio en ocasión de robo". Los fundamentos del magistrado rechazando la prisión preventiva que pidieron las fiscales será dado por escrito.

El domingo a la mañana los dos imputados, Matías Perea y Cristian Milessi, fueron acusados por el incidente, con una figura que prevé una pena que va de los 10 a 25 años de prisión. La muerte de Gonzalo Glaría se produjo a partir de que el muchacho, de 26 años, persiguiera a dos asaltantes a los que advirtió en un robo en la calle. En la persecución hubo manotazos y empujones por lo que Glaria perdió el control de su moto e impactó contra un automóvil que se encontraba estacionado. El joven quedó tendido en el pavimento mientras que uno de los asaltantes desde su moto caminó unos metros y pateó en la cabeza a la víctima para luego huir del lugar junto a su compañero. Cuando llegó la ambulancia Glaria había fallecido.

El episodio

En la primera audiencia la fiscal Capitanio contó los detalles del hecho. Sostuvo que todo comenzó a partir de que los dos imputados, mediante un engaño, contactaron a través de una red social a dos hermanos menores de edad, a los que les hicieron creer que les venderían un teléfono celular. Para ello los conovcaron a una zona de baños públicos en el Parque de los Eucaliptos donde le venderían el aparato por 4 mil pesos. Sin embargo al llegar se apoderaron de la plata que llevaban los hermanos, le sacaron otro celular que uno de ellos llevaba y los golpearon.

Al observar que los dos jóvenes ladrones se escapaban del lugar, el chico al que le habían sustraído el dinero y su teléfono le pidió ayuda a Gonzalo Glaría, quien estaba a bordo de una moto esperando que el semáforo le diera paso. Glaría así lo hizo hasta ponerse a la par de la moto de los dos ladrones que realizaban maniobras evasivas para ser alcanzados. "Como consecuencia de esas maniobras, Glaría impactó su moto contra un auto marca Ford Fiesta que estaba estacionado en calle Triunvirato y cayó al piso", sostuvo la fiscal Capitanio. Luego bajó y con Glaría en el piso, con el casco puesto, le aplicó una patada en la cabeza. La causa de la muerte fue un desgarro en la aorta torácica ocasionada por el golpe recibido al caer al pavimento.

Imputación y réplica

"Desde la Fiscalía entendemos que el accionar evasivo de los dos imputados mientras ejecutaban el robo a un menor de edad, implicó la creación de un riesgo concreto para Glaría, quien intentó neutralizar el delito. En tal sentido, sostenemos que la muerte de Glaría es el resultado directo de ese peligro desplegado por los dos jóvenes investigados para intentar consumar el hecho", sostuvo la fiscal Capitanio el domingo.

Al analizar ayer el caso para dictar la medida cautelar el juez Osvaldo resolvió en dos audiencias. A la mañana ordenó la libertad a Perea, de 19 años, el cual quedó bajo la guarda de su propia familia, cuyo padre lo había entregado. Se le impuso la prohibición de salir del país y mantener cualquier tipo de contacto con los testigos de la investigación. La misma medida fue ordenada después para Milessi, de 23 años.

Fuentes judiciales consultadas indicaron que el temperamento del juez pudo provenir de una imputación difícil de sostener porque, más allá de lo irritante que resulte el caso, no aparece en absoluto el elemento decisivo para acusar de un homicidio como hicieron las fiscales, que es la voluntad de matar. No obstante, según las mismas fuentes, sí había elementos para una medida inicial de prisión preventiva, dado que hay evidencias de un robo consumado, y de una muerte como efecto de un acto culposo, es decir no intencional, pero que supone responsabildad en el resultado.

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