El subjefe de la comisaría de Villa Cañás permanece desde el sábado internado en
terapia intensiva y en coma farmacológico tras haber sufrido una golpiza que le desfiguró la cara
cuando acudió a un boliche de esa localidad para aplacar unos disturbios. Es un policía de 25 años
que ayer fue trasladado desde el hospital Gutiérrez de Venado Tuerto al Sanatario Parque, en
Rosario, donde vive con su familia y una hija de 6 años. Por la agresión que sufrió a trompadas,
palazos y golpes de su rostro contra la vereda, según reportó la policía, ayer fueron detenidos un
vecino de Villa Cañás y dos hijos menores de edad, uno de los cuales sufrió una herida de bala leve
en el incidente.
Víctor Luis D’Angelo, de 25 años, permanecía anoche
en terapia intensiva, con el rostro desfigurado a golpes, un traumatismo de cráneo sin daño
cerebral y un coma inducido por medicamentos. El incidente ocurrió a las 4 de la madrugada del
sábado. Esa noche D’Angelo estaba a cargo en la comisaría 6ª de Villa Cañás dado que su
titular, Teófilo Celiz, estaba de franco.
A esa hora recibieron un llamado por un disturbio en el pub
Bola 8, situado a cuatro cuadras de la comisaría y cerca del centro de Villa Cañás. Según indicaron
fuentes policiales, allí los patovicas del local habían retirado del bar a un muchacho de 20 años,
proveniente de otra localidad, por provocar un disturbio. Al parecer el joven regresó acompañado de
un grupo de personas con intenciones de reingresar. También llegó otro grupo en un auto. Eran "unas
diez a veinte personas que llegaron a buscar represalias contra el personal del local", dijo un
vocero policial.
Entonces intervinieron D’Angelo, quien vestía de
civil, y un cabo primero que lo acompañaba, quien sí iba uniformado. De acuerdo con el relato
policial, las personas comenzaron a agredir a los policías en la vereda del pub. En ese momento el
suboficial que acompañaba a D’Angelo escuchó la detonación de un arma de fuego, aunque no
pudo precisar de dónde provino el balazo, que hirió en forma leve en el cuello a un joven de 17
años. El personal del local auxilió al suboficial, domiciliado en Villa Cañás, a quien recluyeron
dentro del bar para ponerlo a salvo de la golpiza, pero no pudieron asistir a D’Angelo .
El policía huyó corriendo pero fue seguido por los
agresores, quienes lo alcanzaron a la vuelta y lo rodearon para seguir golpeándolo. Una hipótesis
es que el policía fue agredido porque le reprocharon haber hecho el tiro que hirió al adolescente.
Aunque fuentes policiales de Melincué remarcaron que el efectivo estaba desarmado: había olvidado
su pistola en Rosario.
En ese momento, según un vocero policial, pasaron por el
lugar inspectores municipales que observaron a un grupo de personas agrediendo al policía, a quien
le golpeaban el rostro contra la vereda y atacaban con piedras y palos de escoba. Estaba
inconsciente y ensangrentado. Los inspectores convocaron por radio a otro patrullero y se acercaron
otros dos policías: una oficial y un suboficial que también fueron agredidos. "Al suboficial lo
agredieron con un palo y tuvieron que hacerle seis puntos de sutura", confió el portavoz.
La oficial pudo socorrer a D’Angelo , a quien cargó
en el patrullero. Luego fue trasladado al hospital Gutiérrez de Venado Tuerto. Según la policía,
quedó con el rostro desfigurado. El suboficial, a su vez, se libró de los agresores efectuando "un
disparo al aire". En ese lugar la policía secuestró un palo de escoba manchado con sangre
Detenidos. La investigación del ataque quedó a cargo de la División Judiciales de
la Unidad Regional VIII, que ayer dispuso una serie de allanamientos en los que fueron detenidos
Juan José H., apodado Oso, quien quedó detenido en Melincué de lesiones leves y amenazas
colectivas. También fueron demorados sus hijos de 17 y 15 años. Los tres serían los principales
autores de las agresiones.
El joven de 17 años sufrió el roce de una bala en el cuello en el
incidente, lo que no puso en riesgo su vida. Según la policía, en el frente del pub se secuestró un
proyectil calibre 6.35, "un poco más grande que el 22". Las fuentes indicaron que D’Angelo
llevaba seis meses como subjefe de la dependencia y desde hace cuatro años trabaja en el
departamento General López, aunque vive en Rosario