El fiscal de la Unidad Especializada en Extorsiones y Balaceras, Pablo Socca, se refirió este miércoles al caso de dos hombres detenidos bajo sospecha de ser los autores de la extorsión al propietario de una cancha de fútbol de barrio Triángulo y destacó que no integran ninguna de las bandas delictivas que operan en Rosario y que se hacen llamar "La Mafia".
Asimismo, señaló que los dos sospechosos, Kevin Hernán B. y Ricardo Ariel C., quienes enfrentarán una imputación por tentativa de extorsión, “no forman parte de una banda delictiva sofisticada como las que se suelen ver", no obstante, aclaró: "Son personas con antecedentes, vecinos de la víctima, que se largaron a cometer ese hecho”.
Socca aclaró que eso “es lo que surge de los primeros momentos de la investigación. La modalidad de vecinos extorsionando a comerciante es algo que se ha masificado, por lo que hemos visto últimamente. Cualquier persona vinculada con el mundo delictivo, hoy se puede dedicar a esto, solo necesita un teléfono celular. Esto es algo que preocupa”.
En declaraciones al programa “El primero de la mañana” de LT8, aseguró que en este momento de la investigación no tenía certezas de que las personas detenidas ayer a la mañana contaran con capacidad operativa como para cometer algún atentado con armas de fuego, “pero hoy en día se advierte que cualquier paracaidista del delito se larga a hacer extorsiones, porque es un nuevo rubro que permite el ingreso de dinero. Es un delito fácil de concretar y se aprovecha la oleada de las extorsiones de las grandes bandas. Se largan a hacer extorsiones para ver si puede agarrar unos mangos, por decirlo mal y pronto”.
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El fiscal Pablo Socca está a cargo de la investigación.
Con respecto al caso investigado, Socca dijo que “el modo de cometer el delito es bastante precario, no es difícil desentrañar o identificar al responsable, justamente por eso. Esta denuncia se radicó el 15 de mayo y estamos a mitad de junio y ya se identificó a la mayor parte de las personas que cometieron la extorsión”.
“Muchas veces, por lo que vemos en las investigaciones, las personas que comenten esta clase de delitos no tienen como objetivo dañar a la víctima. El objetivo principal es el dinero. Por eso, en la mayoría de las extorsiones no hay balaceras, porque el fin es conseguir el dinero de la víctima, no matarla. Lo que sí nos damos cuenta es que, en un determinado radio de un barrio, comienza a llegar una ola de denuncias”, expresó Socca.
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El funcionario añadió en ese sentido: “Se extorsiona a comerciantes, quizás se realiza una balacera a uno de ellos, pero con el objeto de generar pánico en el resto de los comerciantes. Se balea a uno con la intención de que el resto de los vecinos sientan temor de que a ellos también le puede pasar. De esa manera tratan de doblegar la voluntad para que entreguen dinero a cambio de protección”.
Socca contó que las personas detenidas ayer serán imputadas este viernes por delito de tentativa de extorsión. “La víctima no llegó a pagar. La audiencia imputativa será el viernes y este delito tiene una expectativa de pena de 2 años y medios a diez de prisión. Es una de las figuras más graves del Código Penal. Depende los antecedentes penales de las personas. Por lo general los jueces de primera instancia hacen lugar al pedido de aplicación de prisión preventiva”, agregó.
Finalmente, remarcó que “es muy importante hacer la denuncia cuando se recibe una extorsión", e insistió: "Cuánto más rápido se haga la denuncia, más rápido podemos actuar y llegar a los responsables. Al principio, nunca sabemos si esas personas tienen capacidad en cuento a recursos humanos y materiales de concretar una amenaza. Es importante intervenir desde el primer momento”.