Policiales

Emboscan a un ex convicto y lo matan de cuatro balazos

José Luis Disassio fue asesinado ayer al mediodía por alguien que circulaba en un auto blanco. No descartan una venganza como móvil

Viernes 17 de Agosto de 2018

A la altura del 2100, Gabriel Carrasco es apenas una callejuela por donde pasa un solo auto. A mitad de esta cuadra de Empalme Graneros, media hora antes del mediodía ayer, el destino sorprendió a José Luis Disassio, un ex convicto de 40 años que fue atacado al menos con cuatro disparos. La víctima fue emboscada por los ocupantes de un auto blanco del que partieron los disparos o, no se descarta, del cual bajó el atacante que lo asesinó con calibre 9 milímetros. Ambas alternativas son barajadas como hipótesis principales por la fiscal de Homicidios Georgina Pairola.

   Lo cierto es que Disassio no llevaba ninguna pertenencia de valor. "Siempre andaba así", le explicó una de las hermanas a la fiscal.

   Junto al cadáver quedó un arma blanca, especie de punta construida con un caño afilado con mango. En la escena se recogieron al menos dos vainas servidas.

   El hombre asesinado tenía dos hijas de 2 y 6 años. Si bien tenía registrado su domicilio a unas 15 cuadras del lugar donde lo mataron, fuentes consultadas por este diario indicaron se había mudado a pocos metros de ese lugar luego de mantener un altercado con su pareja.

   Asimismo, voceros allegados a la investigación explicaron que entre mayo de 2009 y mediados de 2014 estuvo preso purgando una condena por robo calificado.

   La última parte de esa sentencia la estaba pasando en la cárcel de Piñero, adonde no regresó de una salida transitoria y desde entonces se le había perdido el rastro.

"Por una bronca"

José Luis cayó muerto a pocos metros de la entrada de un templo religioso ubicado a mitad de calle Gabriel Carrasco entre Sotomayor y Felipe More, en una de las zonas más empobrecidas de Empalme, en los confines con el barrio Toba de zona norte, Ludueña e Industrial.

   "Todo esto viene por una bronca que él tenía con un transero que vive a la vuelta (por Felipe Moré). Un tal «Fran» que tiene varias boletas. Está con domiciliaria y tobillera. Pero sus soldaditos siguen haciendo desastre", explicó un vecino allegado a la familia del muchacho muerto.

   Ese vecino fue el único que aceptó el diálogo, y a más de una cuadra de la escena del hecho. A metros del cuerpo de la víctima, varios familiares —en su mayoría mujeres— lloraban y gritaban. "¿Por qué se tuvo que meter en eso? Esto es culpa de esos transeros de mierda. Seguro que fueron ellos", podía escucharse a viva voz.

   Los lamentos en plena calle hicieron recordar otro homicidio ocurrido a unos cien metros de allí y que siete años atrás sacudió la estructuras del barrio: el de Elías Gabriel Bravo, quien tenía 17 años cuando la medianoche del 15 de octubre de 2011 fue ejecutado de 30 disparos calibre 9 milímetros a diez pasos de un quiosco de venta de drogas de French al 2100.

Suerte

Según se pudo reconstruir ayer Disassio también fue emboscado. Un vecino contó que el día anterior la víctima ya había sido blanco de un ataque, pero que había podía sortear la muerte. Ayer su suerte se había agotado cuando fue atacado alrededor de las 11.30.

   Las mecánicas del hecho difieren según el relato, pero con el mismo resultado: el hombre recibió al menos cuatro balazos, uno de ellos en la cabeza. Algunos vecinos dijeron que le dispararon desde un auto blanco. Otros, que desde un vehículo de ese color un hombre bajó y lo mató con dos disparos en el tórax y uno en la cabeza. Al costado de su cuerpo quedó una punta o púa, un arma blanca de fabricación casera. No tenía objetos de valor entre sus ropas.

   Disassio cayó muerto a cinco cuadras de la subcomisaría 24ª, y a nueve de la seccional 20ª y de la escuela primaria 1.182. "No sabemos muy bien como pasó. Pero no es algo que a los vecinos del barrio nos sorprenda. Ya estamos acostumbrados a que los balazos son moneda corriente y que puede ser que salgas a la calle a hacer un mandado y te roben o te maten", dijo con angustia una vieja vecina de Empalme.

   "Escuchamos tres detonaciones —agregó la mujer— y cuando nos asomamos estaba el pibe tirado al lado del templo. No sabemos si fue desde un auto o una moto o si venían a pie. Esto pasó poco tiempo antes de que los pibitos salieran de la escuela".

Malentendido

Otro detalle que disparó alarmas sobre el caso fue una mala interpretación que se hizo de los gritos de uno de los parientes de Disassio. En estado de desesperación una de las mujeres gritó: "¿Por qué lo mataron así si no era de Los Monos ni nada eso? Nosotros nada que con esa gente. No se porque lo vinculan".

   Fuera de contexto esa frase circuló y motivó un malentendido. "En principio este crimen no tiene nada que ver con absolutamente ningún contexto de la banda de Los Monos. No se de dónde sacaron eso", dijo una fuente allegada a la investigación.

   En la escena del crimen la fiscal presentó el caso con la escueta información que tenía al momento y no quiso "aventurar hipótesis".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario