Buenos Aires.— Un ciudadano canadiense de origen filipino que había ingresado al país hace 16 días fue asesinado ayer de al menos tres balazos en un estacionamiento de Costanera Norte porteña y se cree que se trató de un crimen mafioso.

Buenos Aires.— Un ciudadano canadiense de origen filipino que había ingresado al país hace 16 días fue asesinado ayer de al menos tres balazos en un estacionamiento de Costanera Norte porteña y se cree que se trató de un crimen mafioso.
Una de las principales pistas es que es que la víctima, identificada Nanami Kataoke, de 35 años, era un sicario que fue descubierto antes de que pudiera cometer el homicidio que le habían encomendado.
El homicidio ocurrió ayer a la madrugada, en una playa de estacionamiento en Rafael Obligado y Güiraldes, frente a Ciudad Universitaria y lindero con el restaurante "Los Platitos". Todo comenzó alrededor de las 2.30, cuando un vigilador del predio Parque Norte escuchó varios disparos y llamó a la policía.
Con guantes. Allí encontraron el cadáver de un hombre de rasgos orientales. La víctima se encontraba tirada boca abajo en el suelo, con al menos tres impactos de bala: uno en la cabeza y los otros dos en el torso. En la ropa del sujeto se hallaron sus pertenencias, como una billetera con documentación y dinero, y un teléfono celular, pero lo que llamó la atención es que tenía guantes de látex en las manos.
"Por la forma de la ejecución, estamos convencidos de que se trata de un crimen del tipo mafioso", dijo un jefe policial. "Nadie sale a la calle con guantes de látex y aparece ejecutado a balazos. No descartamos que la víctima sea un sicario que fue descubierto y asesinado antes de que lleve a cabo su objetivo", agregó el investigador.
La procedencia. En la escena del crimen secuestraron varias vainas de calibres 22 y 40. Luego, los pesquisas identificaron a Kataoke, que tenía doble nacionalidad, canadiense y filipina, y que el 12 de octubre pasado había llegado solo al país.
Desde su arribo, según los investigadores, estuvo alojado en el hotel "Paname", ubicado en Godoy Cruz 2774, entre Santa Fe y Beruti, de Palermo, donde tenía paga la habitación hasta el 1 de noviembre. Los pesquisas allanaron ayer la habitación de hotel de la víctima, donde hallaron ropa para varios días y secuestraron una computadora portátil pequeña.
"Desayunaba acá y se la pasaba acá. Casi no salía", contó a la prensa uno de los empleados del hotel. Por su parte, el encargado del lugar señaló que este hombre "pagaba día por día" y que los consideraba "un turista" que "hablaba algo de castellano". l (Télam)



Por Mariano D'Arrigo
Por Nicolás Maggi
Por Matías Petisce