Policiales

Dos jóvenes condenados a prisión perpetua por matar a un jubilado para robarle

Alan Núñez y Blas Rodríguez fueron sentenciados a la pena máxima por el crimen de Héctor Albino Almaraz, ocurrido en septiembre de 2018

Jueves 05 de Agosto de 2021

Dos jóvenes fueron condenados a prisión perpetua por el crimen del jubilado Héctor Albino Almaraz, un jubilado de 70 años que estaba en la puerta de su casa de la zona sudoeste cuando lo mataron de un tiro en el pecho para entrar a robarle. Alan Federico Núñez, de 27 años y acusado como quien gatilló, y Blas Joel Rodríguez, de 20, recibieron la pena máxima luego de un juicio oral ante el tribunal conformado por los jueces Suárez, Ismael Manfrin y Rodolfo Zvala.

Los magistrados condenaron a ambos por el delito de homicidio doblemente calificado como críminis causa (mataron para asegurar el robo) y por el concurso premeditado de dos o más personas. Es que, según testimonios recabados por la investigación, ambos fueron escuchados conversando sobre la planificación del robo con otro hombre del barrio que también estuvo detenido hasta que acordó una pena por una participación secundaria, ya que no pensaba que el atraco podría terminar siendo mortal. En tanto, el fallo del tribunal cuyos fundamentos se conocerán en los próximos días absolvió a los acusados por el “estricto beneficio de la duda” de la portación ilegítima de un arma de guerra.

Pensiones

Conocido como “Pescador” o “Tri Tri”, Héctor Albino Almaraz tenía 70 años y vivía en su casa de Demetris 6061, cerca del Fonavi de Rouillón y Seguí, con su esposa, cuatro hijas y tres nietos. Como todos padecían un retraso madurativo por una enfermedad genética, Albino percibía además de su jubilación siete pensiones por discapacidad.

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Cerca de las 14 del 26 de septiembre de 2018, Almaraz estaba sentado en la puerta de su casa cuando dos jóvenes bajaron de un Peugeot 206 que se estacionó en la esquina de Garzón y Demetris. Eran Núñez y Rodríguez, quienes enfilaron para la vivienda. Al parecer el jubilado atinó a resistir el embate de los ladrones pero Núñez lo cortó en seco con un disparo calibre 45 al pecho y lo mató.

Adentro de la casa los delincuentes se toparon con la esposa de Almaraz, le exigieron que les entregara un dinero del cual la mujer no sabía, le pegaron trompadas y la hicieron caer. Luego revisaron la casa y finalmente se fueron con un televisor y un espejo, entre otras pertenencias no identificadas.

Con un botín seguramente más magro de lo que habrían evaluado en la planificación del golpe, Núñez y Rodríguez fueron hasta el auto que los esperaba en la esquina con dos ocupantes que hasta el momento permanecen prófugos. Subieron y se escaparon.

Vistos y oídos

El primero en caer fue Osvaldo Miguel Rocha, un vecino de 42 años conocido como “Mojarra” que vivía en la misma cuadra de la víctima. Varios vecinos coincidían en haberlo visto los días anteriores al atraco charlando con otros dos jóvenes del barrio, Núñez y Rodríguez, en la esquina de Garzón y Biedma. Incluso hubo quien llegó a escucharlos hablar acerca del robo que estaban planeando.

Soldador y electricista, Mojarrita llegó a estar imputado como instigador del asalto mortal a Almaraz, con quien al parecer se había peleado varias veces porque éste se negaba a darle dinero para comprar alcohol. Sin embargo luego se estableció que su participación llegaba hasta el robo y jamás había pensado que el hecho terminaría ocasionando la muerte de su vecino. Así, acordó una pena mediante un procedimiento abreviado.

Tres semanas después del homicidio, y luego de haberse enterado de que lo buscaba la policía, Rodríguez se entregó. Ya entonces fue imputado del mismo delito por el cual lo condenaron a perpetua. Un par de meses más estuvo prófugo Núñez hasta que fue apresado el 3 de enero de 2019 por personal del Comando Radioeléctrico que hacía un control de rutina en pasaje Pasotti al 5900, zona sudoeste, y advirtieron que presentaba un pedido de captura.

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“Llevaba un arma grande que brillaba como un espejo”, dijo un testigo que lo había visto encañonar a Almaraz. Otro testigo había escuchado que iban a asaltar al jubilado pero no alcanzó a avisarle.

Al respecto, cuando se discutían las medidas cautelares para que los acusados quedaran en prisión preventiva, un argumento de la fiscalía sostenía que dos testigos habían sido amenazados, incluso que al menos uno de ellos había sido baleado y rozado por un proyectil, lo cual lo conminó a abandonar el barrio.

Finalmente, el pasado 26 de julio Núñez y Rodríguez se sentaron en el banquillo donde escucharon el pedido de la fiscalía de prisión perpetua por el homicidio doblemente calificado de Almaraz. Los jueces dieron la razón al planteo de la fiscalía y en los próximos días se sabrá por qué.

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