La intención de un empresario rosarino de evitar que su esposa, frente a un divorcio inminente, se quedara con buena parte de los bienes de su empresa le terminó costando caro. La mujer denunció a su ex marido por haber organizado una maniobra junto con el hermano, modificando las cuotas societarias de la compañía, de modo de reducir la porción de la empresa que le correspondería a ella con la disolución del vínculo conyugal. Un fiscal imputó ayer tanto al empresario de disminuir la participación en la empresa a la vez que aumentaba la de su hermano. Para ello se acreditó en una primera etapa que los hermanos habían falsificado partidas contables para ocultar la solvencia económica que la sociedad sí tenía.
Eso terminó con una audiencia en la cual los dos hermanos estuvieron ante el fiscal Mariano Ríos, quien los imputó por administración fraudulenta. Según lo planteado por el acusador el empresario del plástico Alejandro D. concretó actos y maniobras de simulación ilícitas para perjudicar patrimonialmente a su cónyuge ante su inminente divorcio. Lo hizo según el fiscal mediante actos desleales de administración de los intereses de la sociedad conyugal que conformaba con su esposa, para evitar que ella consiguiera la porción proporcional del patrimonio conyugal que le correspondía.
Alejandro D. tenía según la denuncia el 95% de la empresa en conjunto con el hermano. Lo que hizo cuando arreciaban los conflictos fue arreglar con el hermano Fabián D. para que éste aumente el capital. Por esa decisión el hermano pasó de tener del 5% de la sociedad al 80% y Alejandro D., que tenía el 95%, se quedó con el 20%. Como los bienes de la empresa eran todos gananciales en una división por un divorcio correspondían 50 y 50. De esa manera Alejandro esquivaba, según el fiscal, cederle a su esposa lo que legalmente le correspondía.
Las maniobras fueron ejecutadas por ambos hermanos que son los únicos socios de su empresa. Modificaron la distribución del capital de la sociedad para de esa forma invertir sus roles de socios mayoritario y minoritario, de modo tal que la mayoría accionaria que tenía Alejandro en la empresa, se diluyera y se transfiriera a favor de su hermano Fabian, quien al incrementar su participación aseguraba el vaciamiento del contenido económico de la sociedad conyugal de su hermano.
La maniobra fue sostenida y consolidada de acuerdo al fiscal en base a información fingida, volcada en la contabilidad de la firma denominada Work SRL (sin relación alguna con la joyería céntrica del mismo nombre), para intentar proteger la estrategia desde ese aspecto, esconderla y darle ropaje de legitimidad, fundamentalmente ante cualquier indagación o reclamación.
En la reunión de socios del 22 de diciembre de 2020 se decidió aumentar el capital de Work SRL de 20 mil a 2 millones de cuotas sociales. Por tanto, el capital social pasó de 200 mil pesos a 20 millones de pesos. Fabián, socio minoritario hasta ahí con el 5% del capital, suscribió 1.599.900 cuotas de capital de 10 pesos cada una ($15.999.000), mientras que su hermano Alejandro, socio mayoritario hasta ahí con el 95% del capital, suscribió sin oposición alguna solo 380.100 cuotas de capital de 10 pesos cada una ($ 3.801.000).
En consecuencia, esa decisión adoptada por los dos únicos socios de Work SRL supuso que Alejandro redujera su participación en el capital de la firma, y en perjuicio de la sociedad conyugal, del 95% a 19,9415%, mientras que su hermano Fabián pasó de detentar del 5% de las cuotas sociales, al 80,4495%.
La ex esposa de Alejandro presentó evidencia de la maniobra que denunció ante el fiscal, que imputó a su ex marido por administración fraudulenta consumada, y a su ex cuñado como partícipe necesario de ese mismo ilícito.