La Cámara Penal confirmó el procesamiento de cuatro policías que irán a juicio por robar en la
casa del amigo de uno de ellos en connivencia con un ex detenido al que contrataron para desvalijar
la vivienda. Los uniformados están en disponibilidad e implicados en distintos tramos de una saga
de mejicaneadas e irregularidades cometidas tras el robo de 15 mil pesos y electrodomésticos de un
departamento de Mendoza y Juan Manuel de Rosas el 1º de mayo de 2009.
Se trata del agente de la seccional 16ª Fernando Odriozola, de 33 años;
el sumariante de la comisaría 1ª Ricardo Cravero, de 30; y los efectivos del Comando Iván
Carricante, de 33, y Néstor Campana, de 23.
La Sala I de la Cámara, al revisar el caso, agravó la acusación que
afrontan los dos hombres del Comando que estaban procesados como partícipes secundarios de robo
agravado, falsedad ideológica e incumplimiento de deberes. Pero la fiscal María Eugenia Iribarren
reclamó una imputación más severa y los camaristas decidieron procesarlos como partícipes
necesarios de la saga delictiva.
En ausencia. El robo que desencadenó la trama ocurrió durante el feriado del 1º de mayo de
2009 cuando el departamento fue vaciado. Los vecinos llamaron a la policía y llegó al lugar una
patrulla del Comando, justo cuando los ladrones huían en un taxi. Tras recuperar parte del botín,
los agentes detuvieron a uno de los ladrones y lo llevaron a la comisaría 1ª.
Cuando el dueño de casa fue a la seccional 1ª a denunciar el hecho
advirtió que faltaban las cosas más valiosas (una cámara digital, un MP3, ropa de marca y el
dinero). Además, dos bolsos usados por los ladrones se los dieron vacíos.
Tras advertir incongruencias en el acta de procedimiento, en el juzgado
le preguntaron a la víctima si alguien sabía que estaría ausente esa tarde. Y confió que 20 minutos
antes de salir lo había llamado por teléfono para saludarlo un íntimo amigo (el policía Odriozola).
Y que al conocer del robo lo llamó para que lo asesorara y el policía fue a asistirlo a la
comisaría 1ª, donde le reveló que conocía al detenido porque había estado preso en la 16ª.
Tiempo después, el detenido confesó: “Odriozola sabe a qué me
dedico. Por eso me dijo que tenía una casa para robar. Que había dinero debajo de un DVD y en una
rejilla de ventilación”, le dijo al juez Beltramone. Y contó que Odriozola lo acompañó a
concretar el golpe ya que el policía se quedaría con el dinero y él llevaría los electrodomésticos.
La investigación detectó además que los hombres del Comando negociaron
con su colega de la 16ª para no implicarlo en el caso, y que el sumariante de la 1ª y Odriozola le
exigieron dinero a la pareja del detenido para favorecerlo en la causa.






























