Policiales

Conexiones rosarinas entre el mundo de lo ilegal y los negocios

En la pesquisa reciente de homicidios o balaceras se hizo evidente cómo el delito busca servicios y bienes de la economía formal. Y lo consigue

Lunes 24 de Diciembre de 2018

A tres minutos de que la patrulla de la Tropa de Operaciones Especiales embistiera contra la habitación el hombre anunció del otro lado que iba a salir. Era claro que temía que en el allanamiento le rompieran toda la casa y sólo para evitar eso abrió la puerta de acero de seis pulgadas que de ninguna manera los policías conseguirían derribar. Cuando salió se sacó el celular que llevaba metido adentro del pantalón y lo partió en dos con las manos. Para encontrar el chip, en vano, los policías hasta desatornillaron el inodoro. Al final recogieron el teléfono con la idea de que difícilmente se pudiera recuperar contenido de un aparato quebrado. Igualmente se lo llevaron junto con una camioneta y una pistola calibre 9 milímetros con los papeles en regla.


El hombre al que habían allanado era Yalil Roberto A., conocido como "Turco A". Su caserón de Balcarce al 3700 le pareció una fortaleza a la gente de la TOE. La orden que los policías llevaban para entrar allí provenía de un testimonio que lo conectaba con el ataque a balazos contra el Centro de Justicia Penal (CJP) del pasado 10 de diciembre.

La semana pasada los abogados del Turco fueron convocados para asistir a una pericia de ese teléfono roto a cargo de especialistas de la Policía Federal. Los peritos conectaron una fuente de alimentación especial y la placa del celular quebrado súbitamente revivió. Cuentan que la expresión de los letrados en ese momento fue algo digno de ser visto.

¿Qué tan importante es recuperar datos de un teléfono voluntariamente dañado por su dueño? Para los investigadores puede ser muy relevante. Para el momento del operativo en su casa el hombre llevaba casi dos años bajo el radar del Organismo de Investigaciones de Rosario como presunto lavador de dinero de bandas delictivas.

Violencia lavable

Las evidencias de escuchas desde 2016 indican que el Turco era operador financiero de personas como Rubén "Tubi" Segovia, quien a pesar de estar preso en Coronda acusado de tres asesinatos su patrimonio seguía creciendo con negocios millonarios en barrios privados de Córdoba hasta que en abril pasado fue estrangulado por compañeros de su pabellón.

Los investigadores dan por sentado que Yalil Roberto A. se mueve en el terreno en el que se conectan los ilícitos violentos con el lavado de activos. Los actores de esta especialidad tienen como mayor rasgo el sigilo.

Al menos cinco investigadores del Ministerio Público de la Acusación (MPA) lo describieron como una persona muy astuta para manejar sus negocios con precaución extrema para no dejar marcas. "Su nombre salta en muchas investigaciones pero es muy difícil de enganchar".

Acaso el teléfono que destrozó sea el hilo colgando que los fiscales buscaban hace tiempo. Lo que tienen anotado en legajos de investigación es que Yalil Roberto A. está señalado por manejar una mesa de dinero en el club Echesortu en donde operaban importantes empresarios y personas conectadas al mundo del delito. En lo operativo una mesa trabaja como un banco: recibe y coloca dinero. Lo que tienen estas cuevas es que sus movimientos son de fondos en negro de dudosos orígenes.

Cruces

En todas las investigaciones del MPA es elocuente cómo el dinero es la intersección entre el mundo de los negocios lícitos con el de los negocios violentos. Ese corredor habitualmente subterráneo no para de asomar a la superficie con su incómodo cortejo de evidencias. Sucede también cuando la investigación de la brutal ejecución de un usurero saca de su acogedora oscuridad a Esteban Alvarado, un misterioso hombre del mundo del hampa con perspicacia tanto para ocultarse como para hacer negocios. Mucho más, se presume, para comprar policías.

A Lucio Maldonado lo secuestraron cuatro hombres el 11 de noviembre. Su cuerpo apareció dos días después con dos balazos en la nuca. El seguimiento satelital de su vehículo condujo al lugar donde estuvo cautivo. Se trata de una casa quinta camino a Soldini en la ruta A-012.

Al allanar esa propiedad se supo que era de los hijos adolescentes de Alvarado con el usufructo en su favor. Eso desató a la vez el dictado de su captura internacional por el homicidio de Maldonado y una compulsa de su patrimonio.

La primera cuestión sorprendente es que cuando adquirió la casa la dirección que pone en el certificado de inscripción del usufructo es Urdapilleta, una localidad bonaerense donde se encontraba preso como jefe de una banda de ladrones de autos de alta gama. Se sabe que adquirió varias partes indivisas de ese inmueble a una persona de su familia pagando cuotas consecutivas de 30 mil pesos durante varios años mientras estaba en prisión.

Legalmente ilegal

¿De dónde provenía ese ingreso? En el Ministerio Público de la Acusación (MPA) tienen motivos sólidos para pensar que de las empresas que inscribió legalmente Alvarado a partir de sus ingresos ilícitos en el campo del narcotráfico, algo que no está oficialmente acreditado en ningún trámite judicial, pero de lo que hay indicios en abundancia (ver aparte).

La firma más importante es Logística Santino, una empresa de fletes ubicada en Camino de las Carretas al 9700, con una flota de camiones y dos inmuebles como capital social. Entre la información acopiada se anota como presumible propiedad de Alvarado una estación de servicio Puma ubicada en la zona oeste. Y un bar ubicado en Pellegrini al 1600 que llevó el nombre de uno de sus hijos y del cual ya no sería propietario.

En una de las carpetas encontradas en la casa quinta de Alvarado había constancias de pagos de impuestos y servicios de catorce propiedades que, presumen los investigadores, forman o formaron parte de su acervo de inmuebles. Al allanar uno de ellos, en un complejo de viviendas construidos mediante un fideicomiso en la zona de Puerto Norte, encontraron viviendo al jefe de Inteligencia de Drogas de la Policía de Investigaciones (PDI), Javier Makhat.

En el MPA están convencidos de que el policía habría comprado esa vivienda a Alvarado, que no tenía necesidad de figurar como propietario precedente porque los fideicomisos brindaban por entonces todas las posibilidades legales para enmascarar bajo la figura de sus administradores a los verdaderos inversores y, con ello, al origen de su dinero.

Conector

No todos cometen actos violentos, pero el dinero es el vector que conecta violencia con negocios. A Alvarado se lo busca por el brutal asesinato de un hombre dedicado a la usura. Pero al allanar su casa encuentran inversiones administradas, en un caso, por una persona que figura como directivo de la Bolsa de Comercio de Rosario y construidas mediante un fideicomiso integrado por el dueño de una importante financiera del sistema legal. La esposa de Alvarado abre la puerta a la TOE que busca a su marido prófugo en una vivienda de dos plantas con pileta climatizada en el barrio San Marino de Funes Hills.

El terreno del dinero es el lugar donde el ruido de los tiroteos no suena pero todos los actores se encuentran. Abrir la quinta de Alvarado —anotada a nombre de sus hijos de 14 y 17 años bajo su usufructo— destapó una caja de Pandora cuyos hilos llegan a destinos aún impensados. Ese allanamiento iluminó el lugar opaco que según los especialistas en lavado importa para la política criminal: el de los bienes en apariencia comprados con dinero del delito.

Hoy se analizan los orígenes y el destino de las propiedades de Alvarado en Rosario, así como sus viviendas en la isla recientemente allanadas y sus empresas legales. Para conocer el valor de la evidencia acopiada en el legajo, están concurriendo al MPA los abogados de todos: tanto los de quien se presume narcotraficante como aquellos que representan a quienes en apariencia les vendieron bienes.

Problemas de crecimiento

"Las organizaciones criminales que empiezan vendiendo droga y saben cómo hacerlo crecen muy rápidamente", dijo hace dos años Hernán Blanco, experto en lavado de activos de la Cámara Nacional de Casación Penal, en un seminario organizado en Rosario por el MPA.

"Su ingreso económico crece más rápido que la organización interna. Eso hace visible a la banda y le crea problemas. Pero sólo en una primera etapa. Mientras la plata está en efectivo y el que maneja la plata conoce al que la genera las bandas son vulnerables. Es el estadio en el que están los grupos callejeros que controlan el microtráfico en Rosario, en Córdoba o Mendoza. Por eso es el momento de que el Estado avance es ahora. Porque en unos pocos años tendrán amigos banqueros así como ya tienen a muy buenos abogados y al lavar con mucha más eficacia va a ser muy difícil atraparlos".

Los asesores contables de la Fiscalía General indican que así como los mercados legales demandan de profesionales, también los ilegales requieren exactamente lo mismo. Esto se debe a que el mercado lícito y el ilícito operan del mismo modo y, como los muestran estos casos, están en permanente cruce. Las manos de los profesionales hacen que las redes ilícitas eviten que queden cabos sueltos. Abogados, contadores y escribanos aportan la prolijidad de la técnica. Y como conocen como nadie los intersticios para escurrirse suelen no dejar marcas.

A veces sí. A Tubi Segovia lo estrangularon en la cárcel hace ocho meses pero sus millonarias inversiones ahora están bajo pesquisa. Su abogado defensor el miércoles pasado fue condenado a tres años de prisión condicional por participar de la trama que en definitiva terminó en el crimen de una adolescente y su presunto agente financiero hace diez días se tragó la tarjeta SIM de su celular cuando la policía intentaba entrar a su dormitorio blindado. Otro brutal asesinato, el de un prestamista ocurrido el mes pasado, proyectó un potente chorro de luz sobre los bienes de Alvarado.

En los dos casos la violencia es el lugar donde se hornean turbios negocios cuyos beneficios no recogen marginales sino personas ubicadas en lugares más confortables y con menor sanción social. En una ciudad que este año arañará los 200 asesinatos los fiscales que tiran de esta manta pueden acabar mostrando que la violencia va más allá de descubrir al que aprieta el gatillo.


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});