La Justicia Federal condenó a 17 personas por distintos roles en la comercialización de drogas, entre los que destaca el líder de Los Monos, Ariel Máximo "Guille" Cantero, que con los siete años que le aplicaron sumó ayer su quinta sentencia adversa en los últimos años.
Lo que se analizó en el juicio fue una red que traía marihuana desde Misiones mediante encomiendas postales para luego venderlas en quioscos del noroeste y el centro de Rosario. La Policía Federal identificó como líder a Mario "Gringo" Visconti, miembro de la barra brava de Rosario Central de zona norte, ladero de Andrés "Pillín" Bracamonte. Pero Visconti apareció el 31 de mayo de 2016 con nueve balazos en un camino rural de Ibarlucea. El seguimiento de los teléfonos condujo a la detención de 20 personas que llegaron a juicio. Tres de ellas fueron absueltas por el Tribunal Federal Oral 1 integrado por Germán Sutter, Ricardo Vázquez y Otmar Paulucci.
Las últimas palabras pronunciadas por la mayoría de los juzgados impregnaron de tristeza la sala de juicio. La mayoría eran personas humildes que en ocasiones admitieron haber caído en el delito pero no ser narcotraficantes ni pertenecer a banda alguna, cosa que según el mismo fiscal es cierto. Lo que se investigó no fue el accionar de una banda sino de una red de personas, varias de ellas sin conexión, algunas de las cuales comercializaron droga para sobrevivir. Muchos eran trabajadores humildes que repasaron los estragos que la cárcel produjo en sus vidas y en sus familias.
La mayoría de los juzgados siguieron la última audiencia por teleconferencia desde la cárcel de Ezeiza. "Guille" Cantero fue uno de los últimos en hablar y fue saludado con un buen día por el juez Sutter. "Buen día será para ustedes, pero para mí no. Tengo 31 años, una condena de 22, una de 15, una de 10 y creo que ahora me darán 9. Inocente no soy, pero ponganse una mano en el corazón. Estoy con 42 años de cárcel. Yo no digo que no me tengan que perdonar. Pero el fiscal se tomó muy a pecho ésto", sostuvo.
Cantero dijo que le había propuesto al fiscal Federico Reynares Solari contarle muchas cosas, pero que le respondió que no las podría investigar. El fiscal aceptó luego que así pasó. Cuando se encontró con "Guille" en Coronda estaba por dejar la Fiscalía de grado y ya no sería él el encargado de las pesquisas. Cantero manifestó que el fiscal insistía en perseguirlo porque fue quien lo acusó en los últimos juicios. El funcionario replicó que no era algo personal sino propio de sus funciones. Los jueces le dieron a "Guille" siete años de condena. Leandro Vilches, también condenado en el juicio provincial a Los Monos, recibió seis años y medio.
Entre los condenados está Edgardo "Picu" Smolsky, cuyo apellido da título a la causa. Smolsky tenía en una FM local un programa partidario de Rosario Central. Contó la penuria de tener a sus hijos lejos después de tres años y dos meses de prisión. "Mis hermanos hacen un gran esfuerzo para visitarme desde 350 kilómetros. Fue muy duro lo que mis hijos tuvieron que soportar por lo que dicen los medios. Mi hermana me trajo una Biblia y un mensaje del Padre Ignacio que fueron mis sostenes". Le dieron 8 años de pena.
Otro de los que habló fue Juan Javier Granelli, de 44 años, dirigente político de Casilda al que la Fiscalía conectó con Cantero. "Fui encarcelado el 12 de octubre de 2016 en un penal de máxima seguridad sin tener antecedentes. Me han hecho convivir en un pabellón de violadores. Desde 2015 no puedo votar y me perdieron el documento. Se vulneraron todos mis derechos. Se me aplicó el máximo rigor. He perdido todo lo que tenía en mi vida. Me ha humillado la ministra de Seguridad (saliente, Patricia Bullrich) diciendo que era candidato a senador cuando era un simple militante político. Nos juzgan como si fuéramos una superbanda. La cárcel no me hizo mejor de lo que fui. Soy el único hijo de mi madre, quien sufre al verme acusado de narcotráfico", dijo. Le impusieron 6 años y 6 meses.
"Usado para inflar"
Joel David Pucheta, con una historia profusa en el delito y condenado por robos domiciliarios recibió ahora 8 años, que con el cómputo final llegan a 32. Su nexo con el grupo según el fiscal era Granelli. "Soy una persona a la que han condenado muchas veces y ahora lo harán de nuevo. Han usado mi nombre y mi historia para inflar esta causa. Los verdaderos dueños de la droga no están acá. Esto es una salida política del Partido Socialista para un momento de violencia. Somos unos conejillos de indias. La sociedad está lastimada y alguien tiene que dar una respuesta. Estoy agradecido por la cordialidad con la que me trató el tribunal. Estoy cerca de los 40 años y llevo mucho tiempo detenido. Les digo que si recibo respuesta a mi solicitud no les voy a fallar".
Tambien fue condenado a 8 años Cristian Negrette, oficial antidrogas de la Policía Federal que vivía con Smolsky en Urquiza al 1300. Lo acusaron de vender estupefacientes en ese domicilio y como delivery en el centro y por dar información para ayudar a eludir las investigaciones.
Varios de los condenados a penas más bajas llevaban 3 años y 2 meses presos. Su origen humilde era notorio y también el destrozo que la cárcel les impuso. "Soy una persona que trabaja. Siempre mantuve a mi familia como pintor. No conozco a mi hijo de 1 año y medio. Soy el único sostén de mi familia. Es todo lo que quiero decir", dijo Marcelo Romero, que terminó absuelto.
"Pido perdón a mis padres", dijo Angel Fleitas. "Espero comprendan lo que pasó por mi corta edad. Llevamos tres años y dos meses a 350 kilómetros de casa. Estuve en tres penales de máxima seguridad. Me hice cargo de mi error. Con tanta soledad durante tanto tiempo creo que ya pagué. No tengo que ver con ninguna organización".
Gustavo Fernández recibió 3 años y 3 meses de prisión, lo que lleva preso y por eso se irá en libertad. "No pertenezco a ninguna banda, no conocía el contenido de las encomiendas. Estoy con deseo de ver a mi madre. Quiero darle esos besos que le mandé en cartas, quiero tomarla del brazo y pasear con ella. Cada día, cada hora pueden ser únicos a los 86 años que ella tiene".
"No tengo ninguna participación en ninguna clase de banda, soy un trabajador. Tenía un carrito con mi hijo y mi señora. Estoy acá 3 años y 2 meses sin verlos. Por favor ayúdenme", dijo Ricardo Juárez, que con 4 años de condena volverá a su casa. Los demás condenados fueron Jimena Villalva y Adriana González a 6 años, Mónica Romero y Sergio Silva a 4, Franco Bermúdez a 3 y Raúl Ruiz a 4 años.