Policiales

Condenado a 11 años por un crimen que tuvo el reparto de terrenos como móvil

La pena recayó en Luis Miguel Pavón por un hecho ocurrido en abril de 2017. La víctima fue el ciudadano paraguayo Francisco González Obregón.

Miércoles 19 de Junio de 2019

Una disputa por un terreno en el sector más empobrecido de barrio Alvear derivó en abril de 2017 en el crimen de Francisco González Obregón, quien recibió un disparo en el rostro en una canchita de fútbol donde se festejaba un cumpleaños. El ataque fatal ocurrió tres días después de que la víctima recibiera amenazas de muerte. Ese es el trasfondo que descubrieron los pesquisas durante la investigación del crimen, que ayer cerró con una condena a 11 años de prisión. El único acusado aceptó esa pena en un juicio abreviado por el homicidio y otros dos hechos previos de violencia de género.

En plena fiesta

El crimen ocurrió la noche del 1º de abril de 2017 en una canchita cercada con alambre al final de un pasillo de Garibaldi al 4100, a metros de bulevar Avellaneda y frente a la villa conocida como Vía Honda.

En ese lugar se habían reunido los vecinos a festejar un cumpleaños. Habían instalado reflectores y sonaba una banda de música en vivo. A eso de las 20.50 se acercaron dos hombres caminando por el pasillo y abordaron a González Obregón, un ciudadano paraguayo de 40 años que vivía en el barrio con su pareja.

Los vecinos contaron que entre los dos intrusos increparon a González Obregón a unos metros de la canchita. Uno de ellos, aún no identificado, llevaba un arma blanca y comenzó a forcejear con la víctima mientras el otro lo apuntaba con un arma de fuego. Cuando la víctima logró zafar del forcejeo le dispararon al rostro con un arma calibre 38. La bala ingresó por la mejilla derecha de la víctima y se alojó a la altura de la segunda vértebra cervical lo que le provocó una gravísima lesión en el cuello. Murió a poco de ingresar al Hospital de Emeregencias Clemente Alvarez.

Si bien las primeras versiones indicaban que le habían tirado desde una moto, los numerosos testigos que vieron la secuencia desde casas cercanas o participaban de la fiesta contaron que los agresores estaban a pie y se fueron corriendo por el pasillo. De los dos, alcanzaron a identificar a Luis Miguel Pavón, un hombre de 36 años nacido en Chaco y con una condena cumplida por robos a quien conocían por el sobrenombre de "Bebi".

Por unos terrenos

Los vecinos contaron que una semana antes González Obregón, a quien le decían "Dani", había discutido con una hermana de "Bebi". Al parecer, el hombre estaba a cargo de un reparto de terrenos en el barrio y recibió un reclamo de la mujer: "Le decía a «Dani» que quería terrenos para toda su familia. «Dani» le dijo que no le iba a poder dar a todos, que había otra gente que necesitaba terrenos. Por eso discutieron".

La hermana de "Bebi", dijeron, vivía cerca de la canchita donde ocurrió el crimen. "Ella agarró mucha parte de ese terreno. Tuvieron discusiones con el finado. Le dijo que su hermano lo iba a cagar a tiros y al día siguiente pasó lo que pasó. Yo lo escuché. Estábamos en una reunión en el terreno. «Dani» decía que ella quería agarrar mucho. El sólo dio un terreno para cada persona", contó una mujer del barrio.

Otra vecina precisó que el reparto de tierras era organizado por el Movimiento Independiente de Justicia y Dignidad dirigido por Raúl Castells, que integraban tanto ella como la hermana del acusado. "Tenemos diferentes dirigentes porque pertenecemos a diferentes zonas. El dirigente nacional es Raúl Castells. Ayer estuvo en el predio y ella lo enfrentó. Le dijo que no iba a permitir que nosotros pusiéramos un centro comunitario", consigna en sus dichos el texto de la condena.

"Castells la echó del movimiento porque no quería gente asesina ni patotera —prosigue—. Es un movimiento de lucha, no para enfrentarnos entre compañeros. "Ella lo mandó a matar a Obregón por la disputa del predio. Tres días antes de que lo maten le dijo: «Dejate de joder, yo voy a agarrar lo que quiero. Te voy a mandar a matar con mi hermano el Bebe»".

Una testigo denunció que quince días después "Bebi" apuntó con un arma en la cabeza a su hijo de 15 años, a quien abordó a una cuadra de su casa y amenazó para que no dijera lo que había visto esa noche. A los cinco días, el viernes 21 de abril, Pavón fue detenido por policías del Comando Radioeléctrico en la zona sudoeste, en Patagones al 4400. Fue imputado por el crimen y estaba a punto de afrontar un juicio oral, con el tribunal ya asignado, cuando aceptó la condena a 11 años.

Aceptación

La pena se dictó en un procedimiento abreviado que se tramitó ayer a la mañana. Ante una pregunta del juez Facundo Becerra, el acusado reconoció su responsabilidad en los hechos con un escueto "sí". La pena fue acordada entre la defensora Luisa Cañavate y el fiscal Luis Schiappa Pietra, quien pidió que se declare reincidente al acusado por contar con una condena previa.

En diciembre de 2013 había sido condenado a 4 años de prisión por dos robos con armas y un intento de robo simple, pena que venció en noviembre de 2016. Pese a la oposición de la defensa, el juez aceptó la declaración de reincidencia que le impedirá al detenido obtener la libertad condicional.

La condena incluye otros dos hechos previos cometidos por Pavón contra una ex pareja. Un ataque a balazos a una casa cometido el 18 de diciembre de 2016 desde una moto YBR 125 negra y una amenaza previa. El juez ordenó destruir las vainas y balas 9 milímetros que dañaron el frente de la propiedad.

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