Policiales

Antes de ser atrapado Alvarado tiró al lago su celular, que fue recuperado

Al verse cercado, el prófugo corrió hasta la orilla y lo arrojó al agua. Presumen que el aparato podría contener información relevante.

Lunes 04 de Febrero de 2019

Al ver a los tres hombres que se le aproximaban Esteban Lindor Alvarado corrió por un sendero del camping hasta la orilla del lago y arrojó el celular al agua. El jefe de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) de la policía santafesina lo sujetó por el cuello y cortó el intento de escape. Uno de los agentes de esa compañía policial se zambulló en el espejo del embalse y tras unos minutos de tanteo recuperó el aparato del lecho del lago.


De 42 años, Alvarado fue trasladado enseguida a la comisaría de la ciudad de Embalse Río Tercero donde los policías cordobeses corroboraron por red que el recién detenido tenía un pedido de captura nacional e internacional librado por dos fiscales de Rosario por la participación en el asesinato de un prestamista secuestrado el 11 de noviembre pasado de la puerta de su casa y ejecutado de tres balazos.

El prófugo se había convertido en el primer objetivo de captura de parte del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y del Ministerio de Seguridad de Santa Fe a partir de la cadena de actos que se pusieron en marcha a mitad de noviembre cuando se detectó que el auto de Lucio Maldonado, el prestamista asesinado, se había detenido en una casa quinta cercana al cruce de las rutas A-012 y 18, a unos 15 kilómetros de Rosario, la misma noche en que lo habían secuestrado.

Esa casa en jurisdicción de Piñero, según se estableció, está a nombre de los hijos de Alvarado, quien estaba en libertad condicional desde 2016 luego de haber sido condenado en San Isidro a siete años de prisión como organizador de una banda de ladrones de autos de alta gama en el conurbano norte bonaerense.

Actor principal

La presunción que los investigadores manejan con fuerte convicción es que Alvarado es el actor fundamental del hampa en Rosario en delitos por los que nunca fue perseguido en la provincia. El asesinato del usurero Maldonado es la causa por la que será traído a la ciudad para afrontar una audiencia imputativa como partícipe de homicidio. Pero a los fiscales les espera una dura batalla para probar un delito en el por ahora no aparecen pruebas de la presencia física del acusado con el crimen.

Lo que seguramente lograrán es convencer al juez preliminarmente de que hay mérito para investigarlo por su conexión con este delito ya que es suya —en realidad de sus hijos menores de edad— la casa donde estuvo Maldonado pocas horas antes de que se encontrara su cadáver.

Para los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery es impensable que Alvarado no haya sabido que estaban llevando a una vivienda de su propiedad a una persona secuestrada que, un par de días después, apareció asesinado con dos balazos en la nuca en una colectora a 200 metros del casino de Rosario.

Investigado

Hace más de un año que distintas agencias estatales trabajan de manera mancomunada en el seguimiento de Alvarado. Una de las principales pesquisas es por narcotráfico, un delito por el cual nunca estuvo imputado. Funcionarios de la Procuración contra el Narcotráfico (Procunar) y una fiscalía federal de Rosario lo suponen conectado a un grupo de cuatro rosarinos procesados por la Justicia Federal de Río Negro por transportar 500 kilos de marihuana detenidos a fines de 2017 en la localidad de General Roca en esa provincia (ver página 30).

También hay una investigación de la Unidad de Investigación Financiera (UIF) y del área de Delitos Económicos del MPA por el patrimonio que se le presupone a Alvarado. Y una más reciente derivada del hallazgo de una carpeta de impuestos y servicios de distintos domicilios en la casa quinta de Piñero.

Los allanamientos a los domicilios que indicaban los comprobantes condujeron a situaciones inesperadas. Una de las casas, en el barrio San Marino del Country Funes Hills, residía la esposa de Alvarado. En otro de los domicilios, en un condominio vecino al Alto Rosario, encontraron viviendo a un comisario jefe del área de Drogas de la policía provincial.

Más flaco

El viernes a las 12 del mediodía los investigadores del MPA recibieron un dato que sugería el lugar donde podría encontrarse Alvarado. Se decidió que una brigada de tres hombres de la TOE encabezada por el jefe de esa agrupación, Maximiliano Bortolotti, viajara a la provincia de Córdoba, donde según la información estaba el fugitivo con su familia, en un camping de la localidad de Embalse Río Tercero. Para evitar filtraciones el dato quedó blindado entre cuatro personas en Rosario. Esa misma noche los tres policías viajaron en un auto particular y vestidos de civil hasta el lugar indicado.

Se trata de un camping privado de casas flotantes llamado Almafuerte. Allí hay un amarradero que es un muelle natural donde atracan lanchas y un área verde con parrilleros junto al lago. Con binoculares los policías detectaron que había una familia haciendo un asado en un parrillero. Creyeron reconocer a la mujer, de quien tenían fotos, pero el supuesto Alvarado no se asemejaba a la fisonomía que le conocían, ya que presentaba barba y con una contextura notoriamente más delgada.

Uno de los efectivos ingresó al camping solo y pasó muy cerca del hombre. Y le pareció que, pese a su delgadez, era la persona buscada. "Para mí de los que están acá es el más parecido a Esteban. Pero está mucho más flaco", reportó el policía observador a su jefe.

Los enviados llamaron entonces a la comisaría de Embalse y un patrullero se dirigió al lugar. Fue entonces que irrumpieron los otros dos policías de la TOE. Cuando Alvarado advirtió al patrullero, de acuerdo a voceros del caso, salió corriendo. Pero el jefe de la TOE le dio la voz de alto empuñando un arma. Fue allí que el hombre sacó su teléfono y lo arrojó al agua. En ese momento fue reducido. Un policía se sumergió en el lago y tras una búsqueda al tacto de cinco minutos dio con su celular —un I Phone 7— que seguía funcionando.

Enseguida lo condujeron a la comisaría de Embalse. Los hombres de la TOE quedaron inquietos. Se trataba de una seccional pequeña, con mínimas condiciones de seguridad para alojar a un hombre al que señalaban como poderoso e influyente. Se comunicaron entonces con el ministro de Seguridad santafesino, Maximiliano Pullaro, de modo de procurar refuerzos policiales.

Traslados

Por una gestión interprovincial el ministro de Gobierno de Córdoba, Juan Carlos Massei, envío desde la capital mediterránea dos dotaciones del grupo de élite Eter (Equipo de Tácticas Especiales Recomendable) y un batallón del Cuerpo de Infantería. Estos custodiaron la comisaría hasta el traslado a la cárcel cordobesa de Bower.

Desde hoy se iniciarán los trámites de extradición provincial para trasladar al detenido a Rosario. La audiencia imputativa por el crimen de Maldonado no tiene aún fecha prevista.

Por una participación, como imputación inicial, el destino de Alvarado surge complicado. En principio él tiene una condena pendiente de ejecución sobre la que la detención del sábado tendrá impacto.

Si prospera la acusación de ahora su horizonte judicial se ensombrece. Para los autores materiales o ideológicos del homicidio de Maldonado, que es agravado por la participación de dos o más personas, es prisión perpetua. Para un partícipe secundario el mínimo de condena bajo esta calificación es diez años. Es más pena que la que suelen recibir organizadores de narcotráfico.


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