Pandemia

Un actor funense varado en España trabaja desde allá pero añora el regreso

Sebastián Morgodoy desea volver para abrazar a su padre. Desde Europa, hizo publicidades y organiza la vuelta del teatro independiente.

Domingo 12 de Julio de 2020

Sebastián Mogordoy tiene sus raíces en Funes, donde vivió durante su pubertad y allí permanecen su padre y los afectos. Es actor. Se inició en la actuación a los 13 años, en Rosario, y hoy es un referente nacional. Su último trabajo fue en la película "La corazonada", primera producción argentina de Netflix, la cual se estrenó en mayo pasado. La cuarentena por coronavirus lo agarró en Europa, precisamente en Barcelona, donde visitó a unos primos que hace un año viven allá. El había ido a tramitar la ciudadanía italiana, a la par que recorría una zona de montañas, y sobre el cierre de fronteras logró poner un pie en la ciudad española. Ahora espera el momento de pegar la vuelta al país y, de inmediato, darse una vuelta por Funes, lo que siempre hace en medio de su crecimiento actoral.

Hoy en Barcelona, está trabajando en el armado de los protocolos para la vuelta del teatro independiente en Argentina. También da clases de actuación, ahora en forma virtual, y hasta grabó un par de publicidades junto a sus sobrinitos, también funenses, allá en la península.

"No sé si voy a poder volver", aclaró Sebastián en diálogo con La Capital al referirse a su presente, aunque tiene reprogramado el pasaje de retorno para septiembre, ya que no lo hizo por los grandes costos que le pedían para conseguir vuelos para repatriados. Igual, desde España está colaborando con el armado de protocolos para volver con las actuaciones en el país y haciendo un censo de profesores independientes de teatro. Es por eso que mantiene reuniones virtuales periódicas con Nación y el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba).

"La situación por el coronavirus es grave para nosotros, no hay ayuda de ningún tipo. Pertenezco a un grupo de 200 profesores que organizamos todo por WhatsApp. Solo en CABA censamos a más de 600 profesores y hay unos 24.000 alumnos. En estos días se va a aprobar un protocolo de la cámara del teatro comercial con las salas independientes para intentar que las clases de teatro no queden para la última etapa", contó.

Y mientras espera emprender el regreso para renovar energías afectivas en Funes, aprovechando la flexibilización que se dio en España y se puso a dirigir un entrenamiento poscuarentena con nueve actores argentinos y uno francés. "Esto puede derivar en una obra, sería bárbaro", confió. También está haciendo diseño gráfico como para darle un toque artístico integral a sus actividades. Pero quizás lo más novedoso es que realizó durante la cuarentena, desde la lejana Barcelona, la grabación de dos publicidades virtuales, una para Flow y otra para un antiácido (Aziatop), con el humorista Roberto Moldavsky.

La partida de Funes

"Funes me encanta. Cada vez que puedo voy. Me bajo en el aeropuerto y estoy a unos metros de la casa de mi papá (Carlos). Nos juntamos con mis hermanos, hacemos asados y comemos unos salamitos, de postre el flan que hace tan rico Ale, la mujer de mi papá, y también salimos a caminar. Siempre digo que me gustaría volver a vivir así otra vez, en una casa con pileta, árboles, pajaritos y viendo los atardeceres funenses que son hermosos. A todo eso lo disfruto mucho. Aunque hoy lo único que quiero es darles un abrazo".

Sebastián se fue de Funes con tan solo 19 años. "Un jueves de 1996 le dije a mi papá que el lunes estaría viviendo en Buenos Aires y que tenía el presentimiento de que iba a trabajar con Domingo Cavallo en el Ministerio de Economía porque una tía era su secretaria privada. Mi viejo me respondió: «vos estas totalmente loco»".

"Cuando llegué, el entonces presidente Carlos Menem lo echó. Ahí dije, se me fue el presentimiento a la m? Pero como Cavallo tenía que armarse una oficina de prepo durante un fin de semana, mi tía me fue a buscar a la caja del local de comidas rápidas donde yo laburaba y me dijo que el lunes empezaba a trabajar con el ministro. Y así fue, el lunes le estaba sirviendo un café. Luego pasé a ser administrativo", repasó Sebastián.

Después trabajó "ocho años en Jefatura de Gabinete de Ministros, mientras tanto estudiaba y hacía teatro independiente. Era estatua viviente y empecé a filmar publicidades. Un día un jefe me dijo que no vaya más y que me dedique a actuar. Me dejó cobrar igual el sueldo durante tres meses y ese año empecé a trabajar exclusivamente en el rubro".

Formó parte del elenco protagónico de la tira Niní (Telefe), también junto a Florencia Bertotti, y comenzó a dar clases de teatro, actividad que sostiene desde entonces al igual que la actuación teatral.

Recientemente participó en los largometrajes "El cadáver insepulto", en "El Robo del siglo" y en el elenco protagónico de "La corazonada", película dirigida por Alejandro Montiel, donde interpretó "al oficial Ordóñez" compañero del policía que interpretó Joaquín Furriel y como compañera también estaba Luisana Lopilato.

Su futuro es incierto, como el de muchos artistas. Es que sus proyectos están en stand by y dependen de la salida de esta pandemia, pero lo único que tiene en claro es lo que hará apenas llegue a Argentina; ir a Funes a reencontrarse con su vida.

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