Gran parte de la tarea de estos cocineros es desmitificar la elaboración de productos. "Cuando la gente empieza, tiene miedo de que no le salga la receta, a todos alguna vez se nos quemó una torta. La cocina es ensayo y error, y mis seguidores reconocen que pueden cocinar y que no era tan difícil como pensaban", expresó Eileen Schmidt, cocinera profesional, que celebra los logros de sus seguidores.
Cecilia Módena, docente y madre de dos hijos, contó que está "súper dedicada" a la cocina."Hasta hice masa madre (levadura casera)".
Alejandro Vena, comunicador y fotógrafo, empezó a hacer pastas caseras. Le salen tan bien que decidió empezar a cocinar para otros, y armó su pequeño emprendimiento de cocina.
Paula Uasuff es abogada y contó que sus hijos empezaron a cocinar desde que se suspendieron las clases. Si antes en su casa se consumía un kilo de harina, ahora tiene que comprar siete, porque todo se hace casero.
Jorgelina de la Torre, fundadora de una organización solidaria, dijo que nunca le gustó la cocina, pero ahora está desempolvando recetas de su abuela. "Mi marido y mis hijos se lanzaron a cocinar. Hacen de todo, pero la idea es que cada día haga algo saludable, aunque mi hija hizo tallarines caseros y salieron fabulosos".
María Parmigiani es una empresaria gastronómica. Cocinar es su trabajo, sin embargo, la cuarentena también le permitió preparar recetas nuevas. Además, ahora cocinan también sus hijos. "Lo lindo es que te permite dar amor y cariño, además de la satisfacción de compartir, en familia", opinó.