España no logra bajar "la curva" de víctimas del coronavirus y se mantiene por encima de los 500 fallecidos diarios desde el 11 de abril. Por esto,ayer superó el umbral de los 20 mil muertos. "A estas alturas de la epidemia, después de más de un mes de confinamiento, el estancamiento parece una mala noticia", admitió el diario El País.
España tuvo ayer 565 nuevas muertes, algo menos que la jornada del viernes, pero dentro de un rango que dura ya ocho días. Desde que comenzó la crisis, oficialmente en España murieron 20.043 personas por coronavirus. Ante este panorama, el jefe del gobierno, Pedro Sánchez, anunció que se extenderá la cuarentena ("confinamiento") hasta el 9 de mayo como mínimo.
Los "positivos" desde el inicio de la crisis sanitaria suman 192.920, 4.499 más que el viernes. Un crecimiento menor que día previo (5.252), pero por encima de los números que se habían alcanzado en Semana Santa.
El diario español advierte que los casos nuevos "son una cifra que conviene tomar con especial cautela", ya que la ampliación de test hace "aflorar contagios que antes probablemente pasaban desapercibidos". Fernando Simón, director del Centro de Control de Alertas y Emergencias Sanitarias, advirtió que en las últimas tres semanas los test más fiables, los del tipo PCR, los de hisopado, se han duplicado: de unos 200.000 que se realizaron la semana que comenzó el 23 de marzo, hasta los más de 400.000 de esta semana. Además, hay que sumar las pruebas serológicas (sangre), que el Ministerio añade en una columna aparte de su informe y que cuentan personas que no tienen la enfermedad de forma activa, que probablemente la pasaron hace semanas o meses, ya que lo que estos test detectan es la presencia de anticuerpos en la sangre, no el virus en sí. Al menos 1.194 de los nuevos casos detectados en las últimas 24 horas se han descubierto con este tipo de pruebas, pero no están contados en esos 4.499 nuevos de ayer "para no distorsionar la curva atribuyendo infecciones pasadas al presente".
En opinión de Fernando Rodríguez Artalejo, profesor de Salud Pública en la Universidad Autónoma de Madrid, durante unos días, los casos no habría casi ni que tenerlos en cuenta, por estos ajustes de criterio que provocan una doble contabilidad: positivos por PCR y por test serológico. La cifra de muertes, advierte, también hay que tomarla con cautela: "No tiene que ir paralela a las hospitalizaciones, que vemos claramente que están bajando. Esto ya ha sucedido en Italia y se debe a muchos factores que no tienen que ver con el confinamiento. Uno es el número de contagios, que sí está relacionado, pero también influye la capacidad del sistema sanitario, la gravedad de los infectados y otros condicionantes que no somos capaces de entender bien".
Desde hace más de una semana el informe que publica el Ministerio de Sanidad no suma las internaciones en hospitales y en terapia intensiva (UCI) por la falta de homogeneidad de las Comunidades Autónomas españolas, asimilables a las provincias argentinas: mientras unas ofrecían el dato acumulado desde el inicio de la crisis otras, como Madrid, aportaban cada día el de la jornada, restando altas y muertes. De todas formas, los casos que han requerido cuidados intensivos ha subido a un ritmo similar a los días previos: un 1,4 por ciento, o sea, 76 nuevos. Pero ese ritmo llegó a subir a un 40 por ciento. "La mitad se concentran en una sola comunidad autónoma (Cataluña)", remarcó Fernando Simón. "Esperamos en los próximos días ver las mismas reducciones en las muertes que en las UCI", concluyó el funcionario español.
La cifra de altas hospitalarias de ayer fue de 3.166. En total, 74.662 personas están oficialmente curadas, un 39 por ciento de los casos. Esta proporción también permanece estancada, posiblemente por el aumento de los test.
La evolución positiva que la curva venía mostrando la semana pasada se frenó, y los epidemiólogos señalan que para empezar a relajar las restricciones habría que ver primero una evolución positiva, algo que no está sucediendo. Queda claro que, más allá de la cuestión de metodología estadística, la cifra diaria de muertes por encima de 500 indica a las claras que España sigue en medio de la batalla contra el Covid-19.