España, duramente golpeada por el coronavirus, parece finalmente aceptar que no le queda otra alternativa que la cuarentena generalizada y estricta. Con 72.335 casos detectados y 5.820 fallecidos, y tendencia al alza, ayer el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció un endurecimiento de las condiciones del “confinamiento” al que está sometida la población española. Desde mañana se paralizarán todas las actividades no esenciales, coincidiendo con el inicio de la tercera semana de encierro o “confinamiento” por la pandemia de coronavirus.
Concretamente, a partir de mañana, lunes 30 de marzo, hasta el jueves 9 de abril incluido, los españoles no podrán salir más de sus casas a trabajar, algo que está permitido actualmente, excepto aquellos que desempeñen labores esenciales.
“En España vivimos las horas más amargas, más duras, más tristes. El virus nos golpea con una violencia despiadada”, aseguró el socialista Sánchez en una videoconferencia desde el Palacio de La Moncloa, antes de anunciar que “todos los trabajadores de actividades no esenciales deberán quedarse en casa”.
La decisión supone un giro de 180º en la posición del Ejecutivo socialista español, que se negaba a limitar toda actividad productiva como ya hizo Italia, algo que reclamaban varios sectores y el Gobierno secesionista de Cataluña, la segunda región con más contagios después de Madrid.
Sánchez explicó, no obstante, que la medida es “absolutamente excepcional”, que durará solo 10 días, y que los trabajadores que tengan que parar su actividad tendrán un permiso retribuido “recuperable” durante todo el tiempo y recibirán su salario “con normalidad”.
La pandemia de coronavirus sigue desangrando a España, tras registrarse ayer un nuevo récord de fallecidos en un día, 832 víctimas, que eleva el total de muertos a 5.820, mientras los contagios también se dispararon hasta superar los 72.000.
España sumó 8.189 nuevos contagios en las últimas 24 horas, una de las cifras más altas desde que comenzó la crisis sanitari.
En cuanto a los fallecidos, el número no para de crecer, y por segundo día consecutivo, se rompió ayer el récord diario con 832 muertes. El dato positivo es que el número de personas curadas, 12.285, dobla a los fallecidos, algo que destacó Sánchez.
Las autoridades sanitarias insisten en que los datos de evolución de la epidemia muestran señales de estabilización, a pesar de las cifras récord de muertos, ya que el aumento diario de muertes y contagios como porcentual se va suavizando.Al cumplirse dos semanas de confinamiento bajo el “estado de alarma” los expertos del Ministerio de Sanidad afirmaron que en algunos puntos ya se pudo haber superado el pico de contagios, pero que preocupa la “saturación” de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).