La Unión Tranviario Automotor (UTA) anunció un paro de transporte en el interior de país por lo cual se encendieron las alarmas por la repercusión en la ciudad. Sin embargo, rápidamente esa medida fue descartada primero por el intendente Pablo Javkin que dijo esta mañana que los sueldos del mes de marzo se pagaron “con esfuerzo muy importante”. En el mismo sentido, se expresó el gremio a nivel local.
El titular de la UTA Rosario, Manuel Cornejo, explicó que si bien comprenden el paro lanzado, en Rosario no hay ninguna posibilidad de sumarse a la protesta ya que los haberes fueron cobrados en tiempo y forma. “Somos solidarios con los rosarinos”; dijo en declaraciones al programa “El primero de la mañana” de LT8.
“En Rosario no hay medida de fuerza, es para el interior del país por falta de pago de haberes, pero nosotros por suerte cobramos los sueldos de marzo en tiempo y forma nosotros somos solidarios con los compañeros, pero no podemos parar, no podemos hacer eso”, argumentó.
En tanto, Cornejo descartó que haya previsto paritarias para 2020. “Diría que nos olvidemos este año, me da la impresión por cómo se desarrolla esta cuestión, si incluso se habla de bajar los sueldos”.
El dirigente además reclamó que se intensifiquen los protocolos de salud para los choferes y aseguró que faltan barbijos y guantes. “Somos nosotros los que estamos controlando, estamos medianamente resguardados, pero faltan elementos”, dijo.
Cornejo advirtió que no se sabe lo que ocurrirá en abril. “Esperemos que se pueda pagar, si se corta el pago de salarios entonces se corta el transporte, nadie trabaja sin que le paguen, y además tienen que hacer los aportes a la obra social porque es cuando más se necesita y hay demoras”, denunció.
En ese sentido alertó por posible falta de ingreso ya que el transporte no trabaja a pleno.”No sube gente, no hay pasajeros, debemos estar en un 10 por ciento de pasajeros que normalmente subían antes de la pandemia”, lamentó.
Y reconoció que en algún momento del día en horario pico “se amontona la gente, eso preocupa, pero la gente quiere subir, deberían ir un asiento por medio pero a veces no se cumple”.
Por último reflexionó sobre la difícil situación de las empresas que “no pueden despedir, no pueden suspender según el gobierno, pero no hay facturación, entonces no se puede pagar”.