Alrededor de 22 millones de estadounidenses presentaron solicitudes para cobrar el seguro de desempleo durante el último mes, la cifra más alta desde la gran recesión de la década del 80, según datos del Departamento de Trabajo de los Estados Unidos conocidos hoy.
La última semana se presentaron 5.250.000 solicitudes elevando a casi 22 millones de personas que pidieron acceder a la cobertura por desempleo el último mes.
Los datos no tienen precedentes en la historia de la primera potencia mundial que ahora, por culpa de la pandemia, rompe la racha de casi una década de creación continuada de trabajo.
El cierre casi total de la economía ha parado de golpe la máquina laboral de la primera potencia del planeta, que acumulaba hasta marzo 113 meses seguidos de crecimiento ininterrumpido del empleo.
Los datos de desempleo superan con creces el récord anterior, de 1982 cuando se registraron 2,7 millones de parados en un mes.
Según las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), el nivel de desempleo de Estados Unidos se disparará del 3,7% en 2019 al 10,4% este año, para bajar solo hasta el 9% en 2021.
La tasa oficial de desempleo en Estados Unidos es de un 4,7% en marzo, aunque no refleja el impacto del parón económico porque la encuesta se realizó durante las dos primeras semanas del mes. La cifra anterior, de febrero, fue la mínima en los últimos 50 años y los expertos prevén que el desempleo pueda subir a un 15% o un 20%.
Para paliar la situación, el gobierno ha comenzado a entregar cheques de 1.200 dólares para todos aquellos que ganen menos de 75.000 dólares al año. A esta cifra, se añadirán 500 dólares por hijo y disminuirá paulatinamente hasta los sueldos de 99.000 dólares anuales. A partir de esa cantidad, no habrá ayudas.
La debilidad del mercado laboral preocupa especialmente el presidente, Donald Trump, que contaba con el auge de la economía para revalidar su mandato en las elecciones de noviembre.