Central

Un equipo muy fácil de leer

La previsibilidad en los movimientos le impide al canalla sorprender a las defensas rivales.

Domingo 22 de Septiembre de 2019

Entres tantas frases, Diego Cocca hizo alusión a que el equipo carece de la habilidad de “romper defensas” y es sin dudas uno de los grandes inconvenientes que presenta hoy su equipo, donde el enorme grado de previsibilidad que le pone al juego no hace más que facilitarle el trabajo de los rivales. Cuanto más fácil sean de leer las intenciones canallas, más sencillo les resultará el oponente taparle los caminos. Y este Central está lejos sorprender, de cumplir con la premisa fundamental del engaño. Por eso le cuesta tanto generar situaciones riesgo.

Incluso en los partidos en los que logró ganar (Atlético Tucumán y Talleres) nunca le sobró demasiado, pero al menos contaba con la impronta de un jugador como Lovera, de quien ya es inútil seguir hablando porque no está más, pero al que indudablemente el técnico no le encontró reemplazante.

Manejar la pelota con tanta calma, sin imprimirle cambio de ritmo al juego y, fundamentalmente, recostarlo la mayoría de las veces por el mismo lugar es algo que atenta contra la capacidad de desequilibrio.

El antecedente de Unión es el más cercano, pero también el más elocuente. Es que las formas canallas fueron casi siempre la búsqueda por derecha a Rius, para que desborde y pueda echar un centro. Fueron nulas las búsquedas por izquierda.

Rinaudo maneja pero rápidamente descarga, Gil no rompe líneas, los externos no tienen diagonales, los marcadores de punta colaboran poco. Un juego sin sorpresas hace a un equipo previsible.

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