Central

Sin Riaño, ahora Ribas tiene la pelota en Central

Ante la casi ausencia de Riaño, el uruguayo está frente a una nueva posibilidad de ser titular y a partir de eso reposicionarse en la consideración del DT. El equipo tendrá el desafío de asistirlo.

Viernes 22 de Noviembre de 2019

Sebastián Ribas jugó todos los partidos en los que estuvo disponible. Sólo faltó a dos, pero el lunes tendría su gran oportunidad para mostrarse y, obviamente, la obligación de demostrar que el puesto de centrodelantero no le queda grande. Claro que para que ello ocurra deberá contar con el apoyo incondicional del equipo. Esto es, que genere en la medida de lo esperado y que lo asista de manera correcta, algo que no siempre pasó con Riaño en cancha. Lo cierto es que Riaño difícilmente llegue al ciento por ciento desde lo físico y si eso ocurre Ribas lo reemplazará, en el que sería su segundo partido como titular desde que llegó a Arroyito.

Es imposible no entender la participación de Ribas como una chance para mostrarse y demostrar. Es que el puesto de centrodelantero tiene su costado ingrato. Mientras los resultados acompañen, el 9 puede mantenerse alejado de los goles, pero son los goles los que lo alimentan respecto a la consideración del técnico. Riaño no se destacó precisamente por convertir demasiado en este torneo (lleva apenas tres gritos), pero siempre se mantuvo entre los once. La del lunes sería su primera ausencia. Durante todo ese tiempo Ribas se mantuvo expectante, a la espera de una oportunidad.

La única que tuvo desde el inicio fue justamente en un partido especial: en el clásico contra Newell’s cuando compartió la dupla de ataque precisamente con Riaño. No le fue del todo bien, al igual que la mayoría de sus compañeros. El equipo completo tuvo un desempeño por debajo de las expectativas.

En esa ocasión Diego Cocca lo mandó a la cancha en lugar de Lucas Gamba, quien había sentido una molestia muscular contra Colón. Desde lo emocional era “el” partido para jugar, pero su problema fue que se trató del único en el que tuvo la chance de jugar desde el primer minuto.

Cuando Ribas llegó a Central muchos lo imaginaron como el acompañante ideal de Gamba, pero lo dicho, la preferencia de Cocca por Riaño hizo que siempre corriera desde atrás. Es cierto, en ningún partido en los que ingresó logró marcar la diferencia, pero algunos de sus alegatos podrían ser que fueron historias con pocos minutos; que el equipo necesitaba más alguien para aguantar que para intentar rematar un resultado; que nunca fue asistido como para que lamentara por un yerro en la definición.

Se recuerda la imagen del final en el partido contra San Lorenzo cuando no llegó a empujarla con zurda y desde una posición inmejorable, tras un remate cruzado de Joaquín Pereyra. Una fecha antes, ante Talleres, su intervención fue crucial cuando bajó de cabeza un centro de Gamba para la entrada en soledad de Zabala (la jugada terminó en gol). Algunas de las pocas imágenes que se recuerdan en medio de un semestre con muy pocas chances. Después, cada vez que le tocó entró en juego de la forma que pudo, pero lo que nunca tuvo fue un partido en el que el equipo haya jugado exclusivamente para él. Muy poquitas veces (por no decir casi nunca) ocurrió con Riaño.

Lo que siempre tuvo fue predisposición. Sólo dos veces (Racing y Lanús) no estuvo a las órdenes de Cocca por una fractura en el quinto dedo del pie izquierdo, con la que jugó tres encuentros (Colón, Newell’s y Unión). Salvo esos dos partidos, más el clásico en el que fue titular, en todos los demás ingresó desde el banco.

Hace más de una semana que el uruguayo se entrena pensando en que el próximo lunes será titular contra Aldosivi. El más que nadie sabe que estará frente a un gran desafío, pero el sostén colectivo del que disponga no es algo para pasar por alto. Por la sencilla razón de que sus características no son las mismas que las de Riaño. Ribas es un jugar más posicional, que se siente más cómodo dentro del área que fuera de ella. Característica más que suficientes para que equipo sienta la necesidad de pisar el área rival con mayor convicción.

Encima, que el rival sea Aldosivi, y en el Gigante, potenciará la tentación a la hora de atacar. No se trata de ningún tipo de menosprecio hacia el equipo marplatense, pero tanto Cocca como sus jugadores saben que más allá de las necesidades y obligaciones lógicas, el tiburón es de los equipos más endebles del torneo.

En la medida que el equipo pueda asistirlo, Ribas tendrá posibilidades de convertir. Pero el sólo hecho de subir los escalones que van del vestuario al césped para estar desde el primer minuto (siempre y cuando Riaño no esté para jugar) será algo especial para el uruguayo, que irá por su segunda oportunidad desde el arranque en busca de una actuación que le permita marcar mayor presencia y abrirse otro tipo de camino de aquí en más.

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