Fue un verdadero desastre táctico, un equipo inconexo, tirado en la cancha, a merced de un rival que le perdonó la vida demasiadas veces. Un conjunto que iba hacia adelante por inercia, por obligación pero sin convicción, con un peso enorme en su alma para asumir la responsabilidad de ganar con autoridad el partido. Y tanto fue así que, si se analiza en detalle el encuentro jugado anoche en el Monumental, sin dudas River Plate estuvo más cerca de perder ante Boca Unidos que de ganar, como finalmente ocurrió, gracias a los goles marrados por los correntinos y a acertar una de las últimas bolas jugadas “a la carga Barracas”. Así, los millonarios quedaron mucho más cerca del ascenso directo. Le sacaron tres puntos al tercero Instituto y, al menos hasta hoy que juega Rosario Central, lideran la Primera B Nacional.



























