˝Es cierto que se está viviendo una situación de violencia muy grande, pero la expresión de barra sangrienta que utilizó Juan Lugones (titular de Aprevide) la consideramos poco feliz. No obstante eso se ofreció a Buenos Aires, que los hinchas vayan bien requisados hasta el límite provincial y no tuvimos respuesta. La barra de Ñuls está en una situación particular y la presión que ejerce el Estado genera este tipo de cosas. Están coartados en su accionar y la única herramienta que conocen es la violencia. Lo que le propusimos era sacar a los micros de Rosario con una exhaustiva requisa e identificados todos los que viajaran. Algo que hacemos habitualmente y esta vez con algo más de rigurosidad. Quedaron en contestarnos y nunca lo hicieron. Después salió un comunicado que se jugaba sin público. Esa es una actitud de darles la mano a los violentos", relató Maio.






























