El fútbol tiene una dinámica y una coyuntura específica que convierte a cada momento en único e irrepetible. Siempre las comparaciones son odiosas si se realizan exclusivamente a partir de las estadísticas y los números duros. Y además un juego que siempre depende de la inteligencia de los jugadores jamás se puede circunscribir a las matemáticas. Hecha esta aclaración de principios en el arranque vale la pena analizar cómo es la productividad del ciclo de Diego Osella, que a pesar de los defectos que aún el equipo debe pulir en cuanto al juego, está claro que la curva de efectividad se puede catalogar como satisfactoria, siempre sin tirar manteca al techo. Este proceso supera la eficacia de los últimos entrenadores que pasaron por en el club del Parque. En los 19 partidos que lleva dirigidos el actual DT rojinegro atesoró el 47 por ciento de los puntos (ver infografía).


























