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Newell's: Germán Burgos inventa puestos, sin el mejor resultado

El entrenador prueba futbolistas en posiciones donde nunca habían jugado. La lista incluye a Sforza, Nadalín, Calcaterra, Cacciabue, Cristaldo y Freytes.

Viernes 07 de Mayo de 2021

Todos pueden jugar de todo. Es la concepción futbolística de Germán Burgos. Lo ratifica cada vez que mueve a un futbolista a una posición en la que jamás jugó. Los ejemplos sobran: Facundo Nadalín, Juan Sforza, Diego Calcaterra, Jerónimo Cacciabue, Jonatan Cristaldo y Juan Pablo Freytes, entre otros. El entrenador de Newell’s entiende que el sistema está por encima de las individualidades, sin importar condiciones y características de cada uno de los ejecutantes. En los diez partidos que lleva el DT en el Parque, cada innovación fue una improvisación que no le dio un salto de calidad al equipo, con resultados magros que están a la vista. Cristaldo posiblemente sea la excepción, pero hasta en este caso le costó muy caro ubicarlo de extremo.

El dibujo táctico 5-4-1 es la piedra basal de Burgos. Dentro de este sistema acomoda las piezas, con roles definidos y una misión compartida, que es perseguir a los rivales hasta donde sea, salvo Maxi Rodríguez, que no está para cumplir un despliegue semejante. La adaptación a esta idea de juego cuesta. Hasta ahora, la lepra es un equipo con poco fútbol, que se agrupa atrás y que ni siquiera así es firme en el fondo. Y una explicación al bajo nivel es hacer jugar a futbolistas de lo que no saben.

Nadalín fue uno de los varios puestos improvisados por Burgos. Jugó de stopper varios partidos, ingresando desde el banco o siendo titular. Más allá del esfuerzo, moviéndose cerca de los compañeros de zaga, no fue sólido en la marca en el uno versus uno. En realidad siempre fue marcador derecho. Y en el sector que le destinaron ahora pierde la raya de referencia. Tampoco puede proyectarse como solía hacerlo.

Calcaterra es mediocampista central y en determinado momento del torneo, debido a la falta de Capasso por contraer coronavirus, pasó a la defensa. Al igual que Nadalín, fue a un sector que desconocía. Si bien no desentonó, tampoco es que la última línea se fortaleció con su presencia. Burgos lo mantuvo de titular, una señal de que estaba conforme. Pero en el clásico lo devolvió al medio y lució confundido, como el resto de los compañeros.

Decisión extrema

La aparición de Calcaterra en mitad de cancha en el Gigante fue consecuencia de una nueva invención de Burgos, que ya había probado durante algunos partidos: el corrimiento de Juan Sforza de la zona media para jugar de extremo izquierdo. El juvenil, que no sabe otra cosa que ser mediocampista central, fue a correr por la banda, a entorpecer el juego canalla por el costado. No sólo que no lo consiguió sino que no aportó nada en ataque. Newell’s perdió llegada por izquierda. El rostro del futbolista, durante algunos pasajes del encuentro en el clásico, fueron una muestra del desconcierto. No por responsabilidad suya.

La novedad de Cacciabue (hoy se le harán los estudios por una molestia muscular) como lateral-volante fue una decisión que le dio rédito al entrenador, aprovechando que es un jugador explosivo para aparecer en el área rival. Pero también fue protagonista de uno de los inventos, cuando lo mandó a jugar de extremo derecho contra Atlético Tucumán (2-2). Fue tan pobre su actuación, que para el segundo tiempo lo retrocedió.

Si bien la doble competencia requiere rotar futbolistas, la ubicación de Juan Pablo Freytes de lateral-volante por izquierda ante Libertad por la Sudamericana expuso sus limitaciones para subir por la banda. Es que se trata de un zaguero, que como segunda opción puede ser marcador izquierdo.

Cristaldo fue el que mejor se adaptó a las exigencias del entrenador, jugando de extremo, si bien el principal interrogante es si no sería mucho más efectivo de centrodelantero. Pero el enorme sacrificio que hace retrocediendo para ayudar en la contención y subiendo para arrimar peligro le pasó factura. En su último partido, contra Patronato, salió rengueando y ya no volvió a estar a disposición. Desde el club se informó una contractura en el aductor. Hoy intensifica tareas para estar en los próximos partidos, no el domingo contra Sarmiento.

La improvisación de Maxi Rodríguez de falso nueve no es nada sorprendente. Ya cumplió este rol con Frank Kudelka. El problema actual es que tiene menos compañía y debe aguantarla de espaldas al arco, esperando que se le aproximen. Así pasa desapercibido, absorbido por los rivales .

La polifuncionalidad en el fútbol no es algo excepcional para Burgos. Pero el entrenador no demostró que todos sean capaces de todo.

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