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Mercedes Paz sobre Nadia Podoroska: "Es superprofesional y tiene la frialdad de las buenas"

La capitana del equipo argentino de Fed Cup llenó de elogios a la Rusa rosarina, quien atraviesa el mejor momento de su carrera. Mecha considera que es "la excelente líder" que tiene el tenis femenino hoy en el país y que eso, lejos de pesarle, la "agranda".

Viernes 18 de Septiembre de 2020

La rosarina Nadia Podoroska fue la chica de la semana. A raíz del título ITF que consiguió en Saint Malo, Francia, el domingo pasado, la Rusa fue el gran foco de atención de los medios, ya que no sólo resalta como figura de este deporte a nivel nacional sino que producto de los buenos resultados que encadenó tras el reinicio de la actividad en el circuito internacional en el medio de la pandemia, este lunes apareció en el puesto 130° del ránking de la WTA, que no sólo la ubica en su mejor posición histórica a los 23 años, sino que además es una de las dos latinoamericanas mejor rankeadas, sólo detrás de la boricua Mónica Puig (96°). En este sentido, nadie mejor que la tucumana Mercedes Paz para dar cuenta y dimensionar el momento de la rosarina, a quien define como “la líder”, y quien desde el próximo lunes disputará ni más ni menos que la clasificación de Roland Garros.

Mecha es, desde fines de 2018, la capitana del equipo argentino de Fed Cup (este jueves se anunció que el torneo cambiará el nombre a Billie Jean King) y como tal no sólo logró explotar el potencial de Podoroska jugando con la celeste y blanca, dándole el protagonismo en el equipo, sino que además construyeron un vínculo sólido, ameno y de mucho ida y vuelta pese a que Nadia reside en España y tiene a sus entrenadores allí. Pero la confianza de Mecha y la experiencia son importantísimas para la Rusa que en agosto del año pasado consiguió la medalla de oro de los Juegos Panamericanos de Lima de la mano de la tucumana.

Desde Yerba Buena, en el Jardín de la República, Mecha Paz, dueña de tres títulos WTA en singles, 20 en dobles y ex 28° del mundo, además de gran ladera y amiga de Gabriela Sabatini en el circuito y en la vida, mantuvo este mano a mano con La Capital, en el que no sólo llenó de elogios a la Rusa rosarina, sino que además regaló conceptos que invitan al análisis, propio de quien conoce muy bien la superficie de juego.

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¿Qué pensás del momento de Nadia y cómo se puede dimensionar todo lo que está haciendo?

Me alegra en primer lugar por ella, porque es una excelente persona y profesional, una excelente líder que tiene el tenis femenino en esta nueva etapa. Es una chica que viene apostando hace un montón de tiempo con todos los profes y entrenadores que tuvo desde sus inicios, así que me imagino que cada uno se siente un poco parte de esto y es súper bueno. Desde el año pasado venía con algunos picos de calidad, y creo que en éste, a pesar de la pandemia (cinco meses de parate) pudo tener claridad mientras tuvo la oportunidad de competir, eso fue lo mejor. Empezó el año súper bien, siendo una Nadia totalmente distinta a la de los Panamericanos y a la de Fed Cup. Con el parate, obviamente que una de preocupa porque a algunas chicas las afecta de una manera y a otras de otra. Y bueno, Nadia empezó muy bien en Palermo (primer torneo que se jugó tras la suspensión por el Covid-19), tuvo su pico de calidad en Praga (a principios de mes) y en Saint Malo, sin haber jugado su mejor tenis, ganó. Es sumamente importante ganar los partidos así también porque justamente lo que te da es garra. Si ganás partidos con la cabeza, cuando tenés tenis ya subís un escalón más, ¿no?

Como capitana de Fed Cup y referente del tenis, ¿seguís permanentemente y de igual manera a las chicas argentinas o estás cerca de Nadia en particular?

No, cerca de todo el equipo. Obviamente que la comunicación es más fluida con algunas jugadoras que con otras porque depende de la personalidad de cada una también. Hay jugadoras a las que les gusta que una esté cerca, otras que marcan la distancia, así que con cada una es un trato particular, pero sí, intento estar en comunicación continúa y con las que están compitiendo más, por una cuestión de que pasan más cosas en el día a día.

A Nadia la conociste bien en los Panamericanos del año pasado, ¿esa relación fue en crecimiento permanente, no?

En 2018, cuando a mí me convocaron como capitana de Fed Cup, tuvimos un primer contacto con ella, después muchos chats, porque estaba compitiendo. Honestamente, no sentí que la conociera ahí. Y sí, se dio una muy buena conexión en los Panamericanos. Pude conocerla adentro y afuera de la cancha, compartiendo cenas y momentos previos a los partidos, se armó un equipo muy lindo con las chicas y los chicos. Desde ahí hubo un gran respeto de ambas, creo que hay una gran conexión con ella y estoy muy contenta porque la veo muy afianzada con su equipo de trabajo. Eso es súper importante y por lo que te decía, porque es respetuosa.

Más allá de que ella tiene a sus propios entrenadores (Juan Pablo Guzmán y Emiliano Redondi), ¿en ese intercambio con vos salen consultas o pedidos de consejos sabiendo de tu trayectoria y amén de tu condición de capitana de Fed Cup?

No, es un trato más de apoyo, o sea, a la distancia te imaginarás que es muy difícil el día a día. Pero sí siento que ella tiene confianza de que sabe que cuenta conmigo. No te puedo dar un ejemplo concreto pero me siento bienvenida a opinar con ella y con su equipo de trabajo y para mí es muy importante. Creo mucho en eso, que a veces la experiencia que yo pude haber tenido adentro de una cancha le puede servir a ella.

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¿Su liderazgo hoy en el tenis femenino argentino es tal cual, allí, o trasciende algo más y quizás pueda decirse que también es líder en el tenis argentino en general?

Creo que todavía es muy prematuro decir eso. Si bien está súper fuerte lo que ella viene haciendo, hoy a nivel masculino tenemos líderes como (Diego) Peque Schwartzman o Guido Pella que están en una élite mundial en la cual todavía Nadia no está. Es decir, está aspirando a pertenecer pero creo que ellos tienen ese lugar muy ganado. De todas maneras es muy importante la movida que ella viene generando porque no me canso de repetirlo: este triunfo (en Saint Malo) de Nadia trasciende a las demás chicas, a las que vienen detrás de ella.

¿Cuán distante la ves de esa élite más allá de los números concretos de un ránking?

Está muy cerca, tengo mucha fe que pronto va a empezar a entrar directo a los Grand Slam (Top 100). El hecho que ella venga ganando 3 ó 4 partidos por semana o a veces más le da una proyección y muestra una estabilidad en su juego y en su mente. O sea, la semana de Praga jugó cinco partidos y perdió en el sexto, hay un nivel de concentración alto y estoy segura que esa actuación le sirvió para esta semana que pasó. Su mente también se va entrenando para tener concentraciones semanales. A veces pasa que un jugador tiene un pico de calidad una semana y a la siguiente no lo puede sostener. Ella viene demostrando, por la cantidad de partidos que viene jugando, que a pesar de los cinco meses de pausa es sumamente importante esto.

Pareciera que a Nadia no la paró la pandemia, porque volvió mejor que cuando se suspendió todo, cuando atravesaba el mejor inicio de temporada de su carrera. ¿Eso tiene que ver con las ganas y la ambición personal?

Sé que ella hizo un trabajo mental muy fuerte, sé que hizo visualización, yoga… Me dijo que vio muchas veces los partidos de los Panamericanos. Es lo que te digo, hay algunas jugadoras a las que estas cosas las presionan y hay otras a las que le dan muchas ganas. Conozco jugadoras que engordaron, por ejemplo, como que esta pandemia las llevó por otro lado. Y otras a las que les permitió meterse en el túnel, enfocarse sabiendo a dónde quieren llegar, cuál es su meta y me parece que Nadia fue por ahí.

Cuando decís que es líder, ¿por qué condiciones específicas lo decís?

Porque es una persona que es superprofesional y porque tiene la frialdad de las buenas. En los momentos importantes piensa en frío y creo que esa es su sangre Podoroska (risas, por el origen ucraniano del apellido). Y después lo sé porque en los Panamericanos cuando yo le hablaba de llevar el liderazgo vi que eso la agrandó, a otras jugadoras eso les pesa. Me contó que en esa final en la que estaba 0-4 (en el tercer set) pensó en que “yo a este partido no lo gano por mí sino por el tenis femenino”. Ahí me di cuenta que sí, que ella puede llevar este liderazgo.

Muchas veces dice da notas no tanto por ella sino porque sabe que puede sumar para el tenis femenino, para que por fin se hable de tenis femenino en la Argentina.

Y por eso es que te digo, ella es una persona que cree en la igualdad de oportunidades entre el hombre y la mujer y por eso creo que personajes como Nadia hacen falta en este momento.

Tiene los pies en la tierra, la cabeza abierta y es comprometida con muchas cosas. ¿Eso también lo notás?

Exactamente. Y eso es muy bueno, porque aparte es educada, está muy en su eje. Hay un montón de cosas que me motivan y la admiro por eso.

¿El tenis femenino necesitaba una figura hacía rato, ¿no?

Hacía falta. De hecho, las últimas si no me equivoco fueron Mery Irigoyen o Paula Ormaechea, que si bien habían ganado un torneo de 50 mil, ahora Nadia ganó un 60 mil. Pero estamos hablando de un mínimo de cinco años sin que una mujer argentina llegara a instancias como estas, entonces es súper bueno y aparte porque ya está muy cerca de entrar entre las 100 primeras del mundo. Si nos ponemos en perspectiva de cómo empezó este año (subió 129 puestos), cuando la presión era meterse dentro de las 300 para llegar a competir en los Juegos Olímpicos de Tokio (pospuestos para 2021, está clasificada pero debe cumplir esa condición de ránking) y hoy vemos que está más cerca de los 100 para entrar directo a Australia en realidad vemos que la ecuación cambió totalmente.

¿Le dijiste algo en especial por el título de Saint Malo?

Lo más importante, por lo que hablé con ella, es que está disfrutando. Le decía que había que hacer la pausa y disfrutar, que es un poco un consejo por lo que a mí me pasó. Cuando una está en esa vorágine y está pensando en lo que le falta y no en lo que logró hasta ese momento es una pena. Una pausa, volver atrás y decir: “Valió la pena todo este sacrificio, esas dudas para levantar la copa”. Nadia es una chica muy pensante, muy sobre su eje. Me parece que la educación que recibió en su casa la hace así: sencilla y humilde.

¿Lo malo con la pandemia es que los playoffs de Fed Cup que iban a jugarse en abril pasaron para febrero y lo bueno es que para entonces tendrás a una Podoroska crecida en todo?

Lo bueno es que no es lo mismo competir con un ránking 250 que entrar a la élite mundial y hacerlo desde ahí. Para mi la élite es eso, cuando entrás directo en los Grand Slam, estás definitivamente a otro nivel. Eso va a servir un montón para darle confianza a todo el tenis femenino argentino.

¿Qué opinión te merece el nivel del tenis de mujeres en general? Hubo mucho elogio para las chicas en el reciente US Open...

La verdad es que he visto un excelente nivel de partido entre (Victoria) Azarenka y Serena Williams, de alto voltaje en semifinales. Me impactó mucho y para bien ver cómo las chicas mejoraron los saques, ya se habían mejorado las devoluciones. El hecho que aparezcan nuevas jugadoras como el caso de (Jennifer) Brady, quien venía de la universidad es un condimento bueno y creo que está muy abierto, con muchas perspectivas, eso se pone bueno. Por un lado, nombres nuevos y por el otro tenés a una (Naomi) Osaka que se consolidó. Es muy difícil llegar a tres finales y ganarlas, ahí te muestra un poco lo fuerte que es ella de cabeza. Particularmente me cae muy bien Azarenka, por toda su historia, y me encanta ver que vuelva al primer nivel. Está atractivo el tenis femenino.

¿Y cómo la ves a Nadia para esta qualy de Roland Garros que empieza el lunes?

Le tengo mucha fe. Espero que esta pausa de esta semana en la que no jugó ningún torneo le haya permitido recuperarse físicamente, aunque me dijo que estaba bien. Viene con muchos partidos ganados y puede ser una linda semana para ella. Lo más importante es que no piense que está en un Grand Slam, sino que siga haciendo su juego. Es difícil pero es fundamental que la cabeza se mantenga en cómo lo viene haciendo, ¿no? Punto por punto, luchar, está muy bien encaminada.

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