Ezequiel Rodríguez llegó a cumplir el anhelado sueño de jugar en la primera de Central. Lo que tanto había soñado un 15 de mayo de 2016 se hacía realidad y parecía el lanzamiento hacia el éxito. En todo sentido, el futbolístico y económico. Pero sólo fue un sueño y cuando despertó a la realidad lo que le esperaba era algo totalmente diferente. Quizás por culpas propias y otras por desmanejos ajenos. Y de jugar en lo más alto del fútbol argentino hoy lo hace en un torneo amateur con amigos, además de San Telmo (Funes).
El Tanque nació hace 27 años en la vecina localidad y empezó a corretear con la pelota en el rojiblanco funense cuando apenas era un purrete. Ya mostraba algunas cosas diferentes al resto de sus compañeros y por eso fue captado por la Academia Jorge Griffa, donde compartió momentos futbolísticos con Giovani Lo Celso y Lisandro Martínez. Luego pegó el salto a Central para comenzar a soñar en grande.
Su debut lo hizo en el Gigante frente a Quilmes (1-1) de la mano de Eduardo Coudet. Era su despegue y el inicio de una linda historia. Al menos es lo que parecía porque esa fantasía fue demasiado efímera y sólo jugó cuatro partidos en la primera canalla. ¿Qué pasó que desapareció de escena?
A pesar de ser apuntado por Coudet y darle minutos en cancha, el Tanque no alcanzó a firmar el primer contrato como profesional y terminó dejando la entidad en condición de libre. "Me fui mal de Central porque terminé entrenando en Cosecha. Nos juntamos por el tema del contrato y no me lo querían hacer por las lesiones. Además, con la operación tampoco me aseguraban que iba a quedar bien o que no se iba a volver a salir el hombro. Pero no tuve buenas acciones de parte de la dirigencia y demás", relató el excanalla en diálogo con Ovación.
Uno de los problemas que le imposibilitó avanzar en la carrera fueron las lesiones, algo que lo frenaron en su búsqueda de triunfar en la máxima categoría. "Tuve muchas, tengo luxado los dos hombros y eso me impidió seguir con normalidad", contó el funense, que contó orgulloso haber terminado la escuela secundaria después de dejarla en su momento por dedicarse de lleno a Central.
"Quedé tan mal que no tengo relación con nadie de Central y ni siquiera voy a la cancha ni miro los partidos porque me hace mal", expresó el Tanque, quien actualmente trabaja en la EPE de la vecina localidad.
La búsqueda en otros clubes
Un año después de su debut buscó su futuro en otros lares y apareció la chance de Rubio Ñú de Paraguay. Pero no todo fue lo que esperaba y regresó para jugar en Argentino de Las Parejas (2017), en la Liga Cañadense. A partir de ahí inició el recorrido por diferentes clubes del interior y así pasó por Huracán de Los Quirquinchos (2018), Alianza de Arteaga (2019), Huracán de Chabás (2020-21), Atlético Pujato (2022-23) hasta recalar en San Telmo, pero también ponerse la camiseta de Los Troncos y competir en un torneo amateur de Funes.
Más allá de lo doloroso que puede ser no haber cumplido el sueño de ser jugador profesional, Rodríguez logró superar la angustia y considerar que "si no se dio fue por algo", por eso "hoy la vida la veo por otro lado. Aunque claro que me hubiera encantado dedicarme al fútbol", concluyó.