En un partido inmortal de Lionel Messi, Barcelona vence 3-1 al Arsenal, en la vuelta de los
cuartos de final de la Champions League que se disputa en el Camp Nou.
Comenzó a todo vapor el partido, con dos chances perdidas por "La Pulga" a través de dos
disparos desde fuera del área que se fueron por muy poco.
A los 18 minutos del primer tiempo, sin embargo, se produjo una contra mortal del Arsenal:
Walcott corrió con la pelota desde mitad de cancha y la soltó para Bendtner apenas pisó el área.
Éste se topó primero con Valdés, pero luego no falló con el rebote y marcó con el arco vacío.
Lo impensado ocurría, pero Barcelona tiene en su manga la carta del triunfo: tres minutos
después del gol inglés, a los 21 del inicio, Lionel Messi sacó un tremendo zurdazo desde la media
luna que entró por el ángulo de Almunia. Golazo.
A los 37, otra vez el jugador que vuelve inocuas las palabras elogiosas. Messi inició una
jugada entre las últimas líneas de la defensa del Arsenal, hizo una pared con Abidal, quien la
devolvió al centro del área para que el argentino marque el segundo ante la mirada de Almunia.
Imparable.
A los 42, el propio Messi recibió entre líneas, pisó el área y, vacelina mediante, batió a
Almunia con un remate precioso. El gol de la Champions.
Al final del encuentro, otra vez la Pulga, quedó dentro del área con pelota dominada, amagó
dos veces, el remate da en el arquero y le vuelve a los pies del argentino quien mide un toque por
entre las piernas del golero.





























