ovacion

Kily pone la máquina sobre rieles

Central volvió a ganar. Venció a Central Córdoba (SE) en su 2º triunfo seguido y llegó al tercio superior de la tabla. Los del Kily otra vez anotaron 4 goles

Lunes 30 de Agosto de 2021

Central se tomó a pecho esto de la recuperación en el torneo. Dos partidos seguidos y dos triunfos, con muchos goles encima, por eso ese andar anodino, insulso del inicio, empezó a tomar otro color y otra forma. Ahora es como que se las está ingeniando para poner la máquina sobre rieles, algo que le permita alimentar el sueño de protagonismo. Ni más ni menos que lo deseado. Lo hace con sus armas, proponiendo y en esta ocasión con unos cuantos errores en la cuenta del debe. Desde ese lado se entiende la locura que mostró el Kily del otro lado de la línea, mientras era empate e incluso aun estando su equipo en ventaja. Es parte de lo que tendrá que corregir, pero frente a esa sensación de recuperación alcanza con remitirse a las pruebas: seis de seis después de lo que fue la salida de la copa, siete de nueve en realidad si en la bolsa se mete el clásico, que fue apenas unos días después del tropiezo en Brasil.

No hay mejores señales para un equipo que frente a cada desafío salir con la figura erguida. Y si es con el amparo y la coraza de los goles, mucho mejor. Este renovado Central no dejó de cometer errores ni de ser un equipo que se equivoca muchas veces por partido, pero la ambición y la creencia de que ir siempre para adelante es aquello que siente es lo mejor que tiene para ofrecer.

Se puede pensar que el hecho de que después de haberse despedido de la Sudamericana y con mucho más tiempo de recuperación entre partidos, los dos triunfos de manera consecutiva que logró hayan sido fruto de la casualidad, pero hay un alto porcentaje de que nada de eso tenga que ver con el azar. Tampoco es que porque la doble competencia ya no lo aqueja ganará todo lo que juegue, pero indudablemente el equipo entró en otro proceso de su vida en un semestre que lo zamarreó de lo lindo con la exigencia física. Lo de ayer en Santiago del Estero tenía todo el color de una nueva historia que debía empezar a escribir, para darle continuidad a aquel primer gran paso que había logrado frente a Arsenal.

Hasta desde esa locura que atravesó (nadie puede garantizar que el temblor haya pasado) con la controversia entre plantel y dirigentes se puede apreciar el crecimiento. Ese es otro punto ineludible a la hora de hablar de crecimiento.

Es básicamente el Central de siempre, el que intenta en todo momento, el que se desprotege y sufre, el que encuentra en los goles el remedio ideal para todas aquellas fallas que suelen aquejarlo. También el Central que se las arregla para ganar sin su conductor (Emiliano Vecchio) y el que goza de ese gran momento que atraviesa otro de sus emblemas: Marco Ruben, quien parece decidido a darles alcance a los goleadores históricos que tiene el club.

Esas caras que Central muestra dentro de un mismo partido es lo que el Kily exterioriza con sus movimientos, sus gestos, sus insultos y también sus alabanzas. Porque cuando tiene que reprochar, reprocha, como lo hizo en cada una de las pelotas que el equipo perdía de manera tonta y le permitía a Central Córdoba meterse en partido; porque cuando tiene que enloquecer de felicidad, enloquece, como lo hizo con ese abrazo interminable con Blanco después de que el pibe metiera un tiro libre milimétrico a la cabeza de Almada.

Algunas cosas cambiaron en este Central. Por ahí el fútbol nunca lo hizo definitivamente a un lado, salvo aquellas veces en las que fue el turno del alternativo, pero lo sustancial de esta nueva versión se ancla a los resultados. Todas aquellas flaquezas que pulsearon y les ganaron a las fortalezas invirtieron sus roles. Y, se sabe, mientras los resultados oficien de red de contención siempre habrá un mejor escenario para no detener el progreso. En la puerta del vestuario del Madre de Ciudades el Kily comentó a gente de su entorno que entiende que no son pocas las cosas que deben pulir para recibir a Boca, pero que a ese próximo partido su equipo llega entonado.

Parece loco, propio de la vida de Central, que en los momentos de mayor tensión, de chispazos que parecían ser el germen de un gran incendio, el equipo haya empezado a encontrar muchas más cosas buenas que malas. Pero es lo que ocurre y contra eso hay poco que decir.

El mayor descanso, los nuevos desafíos o lo que fuere, a Central la ruta internacional lo dejó de a pie y en esto de recalcular sobre el nuevo destino fijado le está saliendo bien. Frente a ese nuevo escenario está haciendo lo más importante: poner la maquina sobre rieles.

Volvió a ganar afuera

Con el triunfo de ayer Central logró romper una racha adversa de visitante. Es que el equipo del Kily González llevaba seis partidos sin sumar de a tres, fuera de Arroyito. La última vez que lo había hecho fue en el 2-1 ante San Lorenzo (fase de grupos de la copa). De ahí en más disputó seis encuentros (dos por copa y cuatro por el torneo local) con dos empates y cuatro derrotas.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario