Newell's

Fallaron el plan y los cambios

Germán Burgos le erró con una estrategia más cautelosa que la habitual que incluyó a Juan Sforza sobre la banda izquierda. Además se demoró en reemplazarlo

Lunes 03 de Mayo de 2021

A partir de la conformación del equipo por parte de Germán Burgos para jugar en el Gigante quedó en claro cuál era la intención de Newell’s. El entrenador priorizó más de lo acostumbrado obstaculizar lo que podía hacer el rival, corriendo a Juan Sforza sobre la banda izquierda para entorpecer las proyecciones de Martínez y la explosión de Zabala. El planteo le salió muy mal. Aparte que resignó una opción de ataque por la banda, no fue sólido por el lateral, a tal punto que por ese sector llegó el primer gol de Central. El DT equivocó la estrategia y la elección de los futbolistas. Y prosiguió con los errores con los cambios que introdujo, en especial al mantener a Sforza mayor tiempo del debido con la lepra en desventaja.

  Burgos falló en la propuesta y le facilitó la tarea a Central. Más allá de que el equipo ejerció una presión más alta que lo habitual, adelantando las líneas, fue muy liviano arriba. La ubicación de Sforza sobre la izquierda, en vez de otro futbolista de características ofensivas como Justo Giani, Julián Marcioni o Ramiro Sordo, no le dio a la lepra ningún rédito. Lo paradójico es que optó por el mediocampista pensando en las virtudes de Central por la banda y fue justamente por allí donde Gamba desbordó y Martínez, proyectado en ataque, la recibió para enviar el centro que terminó con el gol de Ruben.

Sforza, que ya había jugado sobre la banda izquierda durante lapsos de partidos anteriores, no cumplió lo que el Mono Burgos esperaba. Pero no es su responsabilidad. La culpa es del entrenador que insiste con ubicar al mediocampista central en el lateral. Lo llamativo es que estando Newell’s abajo en el marcador fue al último que reemplazó, por el Gato Formica, siendo que necesitaba alguna otra respuesta para el ataque.

Tan sorpresiva fue esta decisión de Burgos, como cuando se inclinó por meter a Giani para tener más llegada. Es que en vez de sacar a Sforza optó por Cingolani, uno de los pocos que hasta ese momento había inquietado al arco canalla.

La determinación de la salida de Pablo Pérez en el descanso de alguna manera se explica porque el volante tenía una tarjeta amarilla (llegó a la quinta y no jugará contra Sarmiento en el Coloso) y, considerando su temperamento, estaba el riesgo de que fuese expulsado. Pero igual quedó la sensación que era el único que podía aportar claridad.

Lo negativo es que Burgos lo reemplazó con Julián Fernández, que no está para ocuparse del toque y la circulación. Así terminó sumando otro volante de contención.

La estrategia que propuso Burgos no fue eficaz para mantener a Central lejos del arco de Aguerre, a tal punto que el uno fue responsable de que la derrota no fuese más abultada. Y encima le erró en las variantes. Sin dudas, un partido que se perdió desde el banco.

Atrás sigue siendo vulnerable

Newell’s volvió a recibir tres goles en apenas unos días de diferencia. El jueves, Libertad de Paraguay le ganó por 3 a 1 en el Coloso por la Copa Sudamericana. Y ayer Central le anotó por triplicado en el Gigante. La lepra volvió a ser vulnerable, pese a que Germán Burgos planteó desde su llegada al club del Parque un equipo que sea fuerte desde atrás. El marcador adverso en Arroyito pudo haber sido aún mayor si no hubiese sido por algunas intervenciones de Alan Aguerre, si bien tampoco estuvo a la altura del partido.

  No es una cuestión menor que el entrenador rojinegro tenga una estrategia pensada para fortalecer el equipo desde mitad de cancha hacia atrás, en vez de asumir un planteo más ambicioso. Pero ni siquiera así logró que el equipo sea una garantía en el fondo.

  Aguerre no contó anoche con el respaldo de una defensa que durante gran parte del encuentro lució desequilibrada. Lema y Cabral no brindaron ninguna seguridad.

En el gol de Ruben, los zagueros estaban afuera del área y le dieron todas las libertades al atacante auriazul para que definiera en soledad frente al uno rojinegro.

Por su parte, Nadalín nunca pudo contener al Pupi Ferreyra cada vez que lo encaró. Y la inclusión de Capasso en la segunda etapa tampoco fue una solución para reforzar la defensa.

Si bien Aguerre no fue responsable de los dos primeros goles canallas, tampoco los evitó. Y en el último dio la sensación que pudo haber hecho más. El disparo de Martínez Dupuy le pasó por entre las piernas.

El medio rojinegro tampoco fue un obstáculo para entorpecer los intentos ofensivos canallas

Si se considera el partido anterior que Newell’s jugó en la Liga Profesional, contra Gimnasia en La Plata, en el que perdió por 2 a 1, son ocho goles los recibidos en tres presentaciones.

Es indudable que Burgos ni siquiera logró el objetivo planteado, que es convertirse en un conjunto sólido.

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