El debut de Central tiene un condicionamiento excluyente, emparentado con el funcionamiento colectivo por sobre la forma en la que puedan rendir ciertas individualidades. Sin embargo hay puestos, o mejor dicho jugadores, para los que el primer examen en el campeonato puede tener un condimento extra. Estar a la altura de las exigencias les facilitará la tarea para mantenerse en el equipo. Flaquear podría significarles la apertura del camino a otros nombres propios que a partir del martes estarán empujando para ganarse un lugar. Todo dentro de un contexto habitual en el fútbol, de esos que los entrenadores siempre anhelan enfrentar: cuanto mayor sea la competitividad interna, más fácil les resultará a los futbolistas elevar su nivel.
Cocca puso en cancha a lo largo de toda la pretemporada un equipo con una base establecida, en la que sólo algunos pocos nombres fueron rotando, básicamente por algún impedimento físico. Pero con el torneo en marcha la cosa tomará otro color. Allí todos deberán demostrarle al DT que están para continuar entre los once.
Pero lo dicho, a partir del martes habrá puestos en los que la lupa tendrá un mayor aumento. Por ejemplo ya estará a disposición Nicolás Colazo, posiblemente ya entrenando Lucas Gamba y mucho más asentado Sebastián Ribas.
Ribas ya tiene un par de semanas trabajando y se supone que Cocca lo pidió porque lo piensa de titular. Pero el puesto, al menos para el arranque, es de Claudio Riaño. Precisamente el ex Boca e Independiente es uno de los que tendrá que rendir examen. A su favor tiene que desde la llegada de Cocca casi siempre tuvo un lugar en el equipo, incluso cuando la pulseada era con Fernando Zampedri y el Chaqueño Herrera.
La llegada del centrodelantero se demoró más de la cuenta y eso hizo que Riaño jugara los primeros amistosos y que sobre el cierre de la pretemporada se mantuviera. Por eso mañana a la noche en Tucumán será uno de los elegidos para el debut, pero lo hará sabiendo que la puja con Ribas se potenciará y que en la misma comenzará a terciar la capacidad goleadora.
No será menor, por ejemplo, el desafío para Maximiliano Lovera, claramente uno de los futbolistas que más rodaje tuvo desde la llegada de Cocca. Pero para el formoseño no pasará inadvertido el arribo de Gamba (esperan que el martes ya pueda estar trabajando). Es que el hoy todavía jugador de Huracán puede jugar como delantero por afuera o como mediapunta, como lo está haciendo el juvenil canalla. Un buen partido de Lovera mañana en Tucumán pondría en aprietos al técnico, para quien Gamba también viene para ser titular. Después, si Lovera rinde y Gamba presiona, estará en la mano de Cocca encontrar el formato de equipo en el que puedan jugar juntos.
Incluso Colazo estará metiendo su cuota de presión, sobre todo si Cocca lo piensa como lateral por izquierda, puesto en el que jugó varias veces que no parece ser el que más siente (su posición natural es de volante). Allí quienes irán tras el esfuerzo supremo son Brítez y Parot, aunque la chance mañana la tendría quien llegó hace unas pocas semanas como refuerzo. De igual forma, cualquiera de los dos (el chileno tiene posibilidades de emigrar) sabrán que llega un jugador para meter presión.
Hay otros nombres (Diego Novaretti es uno de ellos) que podrían anotarse en esta carrera, pero desde el vamos existen casos puntuales en los que la versión individual podría tener la misma importancia que la versión colectiva. Hay puestos, pero sobre todo nombres propios que empiezan a jugar "su” partido.