Dante Rossi se mudó a San Marino el pasado 15 de diciembre. Llegó junto a su esposa Jaquelina con toda la ilusión a flor de piel porque fue contratado de manera profesional por Pennarossa, equipo de la primera división, tras haber militado siempre en las ligas regionales de nuestra provincia. “Es un sueño que estoy cumpliendo”, remarca de entrada el defensor mientras pone primera en el diálogo con Ovación. Sin embargo, la propagación del coronavirus le puso freno de mano al veloz andar que mostraba el pergaminense en el pequeño país de los montes apeninos. “Está todo parado acá por el Covid 19. Estamos desde hace casi un mes en cuarentena. Jugué cuatro partidos nomás y ya me habían citado para la selección. Se postergó todo porque el virus está haciendo mucho daño en esta nación, donde por ahora hay 260 infectados y 32 muertos, un número muy alto teniendo en cuenta que somos poco más de 34 mil habitantes. Hay mucha preocupación en la sociedad por este tema. Es la peor crisis de la historia”, destacó.
El zaguero central zurdo que pasó por las inferiores de Newell’s y Academia Griffa ofreció un claro panorama de cómo la está pasando en la golpeada región de apenas 60 kilómetros cuadrados de superficie total, que por densidad geográfica demuestra tener la tasa más alta de letalidad mundial en comparación con su vecina Italia o España y Estados Unidos “Según las autoridades esta es la peor crisis de la historia. Ni la Segunda Guerra Mundial hizo tanto daño desde lo económico y social. Ojalá todo pase pronto por el bien de todos”, apuntó el futbolista.
“A lo que pasó esencialmente en Italia y España no se le dio la importancia que ameritaba. Al menos al principio. Era como que todos pensaban que no iba a pasar nada. Luego se disparó para todos lados e hizo un desastre este virus”, destacó con bronca Dante. "Por ahí si hubiesen tomado medidas más fuertes en enero, la historia ahora podría haber sido otra y no tan dolorosa con las vidas que se están perdiendo día a día”, acotó.
Desde la “poblada y tranquila ciudad de Serravalle”, la localidad más poblada de la Serenísima República de San Marino, Rossi expresó: "Acá estamos en cuarentena hace casi un mes y tenemos que cumplirla hasta el 20 de abril porque siguen apareciendo infectados. Por suerte la gente tomó conciencia y se queda en su casa. En las calles, la verdad es que no se ve a nadie. Solo se sale para ir al súper o la farmacia”, confesó.
"A pesar de tener muchos infectados y varios muertos, la nación está bien en materia sanitaria. Tenemos un hospital público y atiende bien. Por suerte no estamos como en Italia”, destacó Dante.
Y agregó: "Tengo la ciudadanía sanmarinense porque mi bisabuelo nació acá. Me costó conseguirla, pero por suerte me salió el año pasado. Por eso fue que pude venir, ya que hace como diez años había mandado videos para que me vieran algunos clubes. Pasó el tiempo y justo Massimo Bonini, ex volante de Juventus y director deportivo de San Marino, dio el okey para traerme mediante un compañero que es de mi pueblo Guerrico (partido de Pergamino). Se llama Adolfo Hirsch y jugábamos juntos de chicos. Luego yo me fui a las inferiores de Newell’s y él a las de Banfield. La vuelta de la vida nos unió después de 20 años en San Marino”, afirmó Rossi.
El currículum deportivo de Dante marca que “además de jugar siete años en la Liga Casildense con Atlético Pujato, en 2019 defendí los colores de Centenario de San José de la Esquina (Interprovincial), donde llegamos a las finales, pero no pudimos ganar lamentablemente. Una vez que terminó la competencia les avisé a los directivos que me venía. Y acá estoy, metiéndole para adelante pese a esta pandemia y el parate que tenemos en casi todo el mundo”, contextualiza.
“El torneo de acá comenzó en febrero y se jugaron seis fechas antes de pararse, pero me perdí dos porque no me llegaba la habilitación. Pese a todo, jugué cuatro encuentros y me sentí muy bien. Estamos segundo en el campeonato”, acotó el defensor de 32 años y ex compañero en Newell’s de Mauro Formica y Leonel Vangioni, entre otros. Según remarcó, su estadía en el rojinegro se cortó “en décima división porque me volví a Guerrico cuando se enfermó mi abuela. En esa época era además delantero”.
Pero al tiempo volvió a Rosario. “Me llevaron a una prueba a la Academia Griffa y quedé. Ya no como defensor sino de lateral. Aunque cuando me vio Griffa me corrió de central. Me descubrió el puesto el Maestro”, confesó.
“Siempre luché por esto, es decir por ser jugador. Gracias a Dios nunca tuve que trabajar de otra cosa para dedicarme porque en todos los clubes de la región me pagaron. También es verdad que me tomé en serio el fútbol porque entrené toda la vida como si fuese a nivel profesional. Por eso es que ahora trato de disfrutar donde estoy, ya que me costó muchísimo llegar hasta acá. Pero por suerte, tanto sacrificio valió la pena. Me contrataron y llamaron además para que integre la selección de San Marino. Lo disfruto a pleno pese a este parate por la pandemia”, cerró con firmeza Dante Rossi, mientras espera que todo vuelva a la normalidad para seguir alimentando el sueño.