Central

Entre creer o reventar

El partido de mañana ante San Lorenzo en el Gigante será clave para saber si Ferrari puede seguir el proyecto que recién arrancó o si los dirigentes canallas deciden cortarlo ya porque no pueden soportar la presión.

Sábado 16 de Marzo de 2019

Central jugará mañana más que un partido por los tres puntos ante el también urgido San Lorenzo. Está condicionado a ganar para calmar las agitadas aguas que salpican todo Arroyito. El descontento popular por los malos resultados pusieron a la defensiva a la dirigencia. Un selecto grupo que compone la comisión se volvió a reunir ayer en la sede de calle Mitre para hacer una mirada interna y abrir el abanico de posibilidades en caso de que la cita con los azulgranas no sea la deseada. Es real que todos apuestan a obtener un triunfo para sostener el proyecto que empezó hace muy poco Paulo Ferrari de manera forzosa. También que hay algunos directivos que buscarán no ser el fusible en caso de morder el polvo. De hecho no dudarán en cortar de cuajo con el ciclo del Loncho debido a que muchos no pueden soportar la presión desde afuera.

   Central atraviesa un delicado cuadro de situación. Los resultados siguen sin dar señales. Hay un descontento masivo porque la rueda de Superliga gira y el equipo canalla cada vez queda más rezagado en la tabla de los promedios.

   Ferrari tomó el mando hace pocos partidos. Arrancó torcido con la eliminación de la Copa Argentina a manos de Sol de Mayo. Luego afrontó algunos partidos por el torneo local y la Copa Libertadores y no pudo cosechar una victoria como para poder entrenar con más calma en el apretado calendario que tiene el equipo.

   A eso hay que sumarle que la saga de lesionados o jugadores que se caen porque siguen evidenciando estar muy mal desde lo físico parece no querer detenerse. El entrenador viene emparchando la formación entre partido y partido. Intenta apostar por un juego más ofensivo y dinámico. Pero no gana. Y eso inclina la balanza en el fastidio popular.

   El blanco de las críticas recaen por naturaleza sobre el cuerpo técnico y la comisión, claro está. El partido de mañana contra San Lorenzo parece ser el punto de inflexión. O al menos así está planteado el contexto en la previa.

   La térmica puede saltar tras el encuentro de mañana. Todo dependerá de cómo se desarrollará la contienda. Pocos directivos realmente hacen fuerza para que el Loncho pueda seguir en el cargo y plasme el proyecto por el cual fue recientemente contratado.

   A eso hay que sumarle que un grupo de hinchas y socios están que trinan porque consideran que de seguir así el club caerá en desgracia otra vez. Está cerca, es cierto. Pero también aún hay mucho margen como para salir a flote.

   Sin embargo, la realidad marca que muchos dirigentes están dispuestos a cortar ya el hilo que tiene a Ferrari como cabeza de grupo si es que el equipo recibe un cachetazo. Hay una gran presión en el ambiente canalla, muchos no la pueden soportar y por eso están dispuestos a soltarle la mano al DT, que está convencido de lo que está haciendo y no piensa en dar un paso al costado porque sabe bien que se hizo cargo de una pesada herencia que ahora muchos no ven.


Fuerte respaldo del plantel al DT

Puertas hacia dentro del vestuario tienen muy en claro que lo único que puede evitar la tormenta es manteniendo la calma y seguir haciendo eje en la unión colectiva. El plantel profesional de Central le dejó un claro mensaje a la directiva, que ayer fue al country de Arroyo Seco "a palpar cómo estaba el grupo y lo que pensaban del técnico". Las diversas voces consultadas indicaron que los referentes del pelotón aseguraron que vienen trabajando muy bien y además están muy comprometidos con el proyecto de Ferrari. Incluso pidieron lo mismo a nivel político porque consideran que en estos momentos es cuando más unidos tienen que estar todas las partes. La pelota quedó ahora bajo la suela de los dirigentes.

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