Este jueves se paraliza la ciudad en una nueva edición del clásico rosarino entre Newell's y Central, pero hay una mitad de la ciudad que ya se encuentra festejando el 67 cumpleaños de Marcelo "Loco" Bielsa, quien fuera el director técnico que le cambió la vida al club y con el que obtuvo tres campeonatos a partir de una filosofía de juego revolucionaria e intrépida llevada a cabo con jugadores de la cantera.
El hito en la historia del Loco Bielsa, entre otros tantos, fue dar la vuelta olímpica en la Bombonera tras vencer por penales a Boca en al final de 9 de julio de 1991.
A eso cabe agregar la anécdota que es de público conocimiento cuando una noche, previo al primer clásico que afrontaba como DT, le dijo a Fernando Gamboa en la concentración del Liceo de Funes:
—¿Vos que darías por ganar un clásico?— le preguntó Bielsa.
—Todo, tirarme de cabeza, trabar, ser solidario —propuso Gamboa—, lo que sea.
—Más, ¿qué más?— apostó Bielsa.
—No sé, más no se puede?— respondió Gamboa.
—Recién se lo dije a mi señora: si me tengo que cortar un dedo por ganar el clásico de mañana, me lo corto, total me quedan cuatro —reveló—.
—Entonces —reflexionó el Negro—, si tenemos la suerte de ganar cinco clásicos, se queda sin la mano.
"¡Newell's, carajo!", fue la frase que quedará como marca indeleble en a memoria de todos los hinchas cuando el Loco se consagró por primera vez campeón en 1990 con Newell's como DT en cancha de Ferro tras empatar ante San Lorenzo y seguir a través de la vieja radio portátil el resultado final de River, que también tenía chances de dar la vuelta y jugaba contra Vélez.
Su filosofía de vida, su carisma, la entrega y su táctica ofensiva se transformaron en una marca registrada para llevar a Newell's a lo más alto, pese a los lauros obtenidos en 1974 en cancha de Central y la exitosa campaña con el Piojo Yudica en la temporada 87/88.
Es por eso que los hinchas de Newell's, ex jugadores y el pueblo rojinegro le desearon un muy feliz cumpleaños al Loco Bielsa, quien luego fuera entrenador de Vélez, la selección Argentina, de Chile, entre otros equipo de Europa en los que alternó alegrías y otros fracasos, de los cuales siempre utilizó para marcar como camino y enseñanza de vida para combatir contra el exitismo.
Mientras ahora suena como posible reemplazante de Ricardo Gareca en la selección de Perú, las redes sociales no paran de recordar su trayectoria para quien este jueves, cumple 67 años. No es para menos, en el parque Independencia todos y todas esperan que sea una fiesta completa una vez que finalice el partido en el Gigante.